ELEFANTES DE GUERRA, UN ARMA DEVASTADORA DE LA ANTIGÜEDAD

El caballo, el camello y el elefante han sido los animales más utilizados por el hombre para la guerra. Repasamos la larga historia militar del mamífero terrestre más grande de la tierra.

INTRODUCCIÓN

El elefante, utilizado habitualmente por el hombre como animal de transporte, carga y en diferentes tareas agrícolas, apareció con fines militares desde alrededor del año 1000 antes de Cristo. Su tamaño y fuerza le convertían en una arma temible, su sola presencia, causaba pánico psicológico; aterrorizaba a las tropas enemigas, y sus cargas podían acabar con muchos soldados. Su poder devastador provocaba el desorden de las filas enemigas y una más que posible retirada. Esta cualidad podía ser al mismo tiempo su gran inconveniente, ya que si perdía el control el animal podía acabar con todo lo que tuviera cerca.

Collections: War Elephants, Part I: Battle Pachyderms – A ...
Plato Etrusco, siglo III aC. Museo nazionale etrusco di Villa Giulia

Los elefantes de guerra fueron muy utilizados por los imperios de la antigüedad, siendo el caso más conocido el de la República de Cartago. Convertidos en una pieza fundamental como caballería pesada, su uso militar perduraría en las civilizaciones del sudeste asiático, India y Persia a través del medioevo y la edad moderna, hasta bien entrado el siglo XIX.

La mayor parte de los elefantes de Ptolomeo temieron el combate. Esto es muy ordinario en los elefantes de África. A mi entender, consiste en que no pueden sufrir el olfato y bramido de los de la India, y asustados de su magnitud y fuerza, emprenden la huida antes que aquellos se acerquen, como efectivamente sucedió entonces. Porque alborotadas las bestias, desordenaron las líneas que tenían al frente, y oprimiendo a la guardia real de Ptolomeo la hicieron volver la espalda” Polibio, sobre la batalla de Rafia.

UNA MANEJO DIFÍCIL

Convertir los elefantes en un arma de guerra fue un proceso lento y costoso, que incluyó la caza en estado salvaje, la domesticación, el manejo y el entrenamiento del animal. Un entrenamiento por parte del Mahout, (“montador de elefantes en indio”) responsable de la captura y manejo del animal. El Mahout y el elefante, capturado desde pequeño, establecen un vínculo de por vida. El entrenador se ayudaba de cadenas o una lanza metálica conocida como alius o ankius para el control del paquidermo. Se requerían muchos años de entrenamiento hasta que el animal estaba preparado para la guerra. Hoy se siguen usando métodos parecidos para la domesticación de los elefantes.

Era necesario que perdiesen el miedo a los combates en masa, aprender a sortear los obstáculos del camino, a moverse en formación, y había que estudiarlos para proteger sus partes más vulnerables. Por ejemplo se podían poner anillos en sus patas, para evitar que les cortaran los tendones. O en la misma trompa, se solía colocar alguna arma afilada, como un puñal o púas, por tal de causar más daños durante sus embestidas. Había que tener en cuenta la agresividad de los machos y su imprevisiblidad durante la época de aparejamiento. En cambio, las hembras se mostraban más dóciles durante el celo, pero solían ser menos fuertes que los machos. Pese a esto se utilizaron ambos géneros, fueron más habituales para la guerra los potentes machos.

TÁCTICAS

La táctica principal de los elefantes de guerra era la carga o embestida frontal, normalmente desde una posición frontal. Es el uso de toda su fuerza de choque. El avance de los elefantes, que pueden alcanzar los 30 km por hora, causaba terror a los enemigos. Ya en campo enemigo al revolverse o pisotear, o clavar sus colmillos podían acabar con muchos soldados. Podían arrollar varias lineas de infantería y de caballería y romper completamente una formación cerrada. Es más, el olor de los elefantes hacia entrar en pánico a la caballos. Al mismo tiempo, su presencia estática a primera linea, como si fuera una muralla viviente, evitaba una carga frontal enemiga. El poder de los elefantes era mejorado cubriéndolos con una coraza, y añadiendo armas afiladas a sus trompas.

Cuchilla para elefantes de guerra

El Mahout o la infanteria montada llevaba largas lanzas para infligir más daños desde su posición privilegiada a lomos del animal. Con el tiempo, fue muy habitual su función como tropa de proyectil dada la excelente visión que podían tener los soldados desde lo alto del animal. Especialmente en Asia se utilizaron arqueros montados en elefante. Con el tiempo aparecieron grandes ballestas o ballistas montadas en elefantes, y a partir del siglo XVI, armas de asedio como culebrinas o jingals, por lo que el elefante de guerra era un elemento idóneo para los asedios. Los Mahouts aprendieron a llevar consigo grandes martillos de guerra o venenos para acabar con la vida de su propio animal en caso de que este perdiera el control.

Indian Elephant Armour 1600 | SHOW ME
Armadura para elefante. Siglo XVI. India

Los ejércitos aprendieron a ingeniar estrategias antielefantes, mejorar su movilidad y disciplina para evitar cargas frontales; o cubrir el campo de batalla con grandes clavos, lanzar cerdos llameantes para asustar a los propios elefantes (asedio de Megara durante la guerra de los Diádocos), o atacar con flechas y javalinas las partes más vulnerables del animal.

PRIMEROS USOS. INDIA, CHINA Y PERSIA

Si bien la primera domesticación de elefantes pudo haberse iniciado durante la Civilización del Valle del Indo (2500-1900 aC), hay constancia del uso de elefantes de guerra desde alrededor del año 1100-1000 antes de nuestra era, cuando fue utilizado por algunos reinos indios y fue adiestrado por la Dinastía Shang de China. Los especie utilizada era el elefante asiático (Elephas Máximus). Este uso se extendió por todo Oriente, aunque la caza y deforestación provocaron un importante declive de las poblaciones de elefantes en Mesopotamia y en la región del río Amarillo en China.

En China, los elefantes fueron utilizados de forma puntual en tareas militares concretas, como en 506 aC cuando el estado de Chu envió contra Wu elefantes con torchas de fuego para causar el pánico en el enemigo. El intento no funcionó.

De India pasó a Persia, donde fue ampliamente utilizado en las campañas militares. El primer choque entre europeos y elefantes de guerra ocurrió durante la batalla de Gaugamela (331 aC). Quince elefantes de guerra estaban situados en el centro de las tropas persas. Causaron una fuerte impresión a Alejandro Magno, el cual apostaría por incorporarlos en su ejército. Tiempo después, en los límites de la India, en el río Hidaspes, Alejandro se enfrentaría al rey Porus, el cual contaba con entre 80 y 100 elefantes. El pánico entró en las filas griegas, los elefantes, con sus embestidas y armas punzantes, causaron graves daños a las tropas de Alejandro; hasta que estos empezaron a lanzar jabalinas en las patas y partes vulnerables de los elefantes, y estos se descontrolaron, dañando su propio ejército. Se dice que la presencia de enormes ejércitos de elefantes fue una de las causas por las que Alejandro decidió no avanzar más hacia el este. Era conocedor de que algunos reinos de la India, como el de Nanda, contaban con más de 3000 elefantes entre sus tropas.

La Batalla del Hidaspes, la última gran batalla de Alejandro Magno
Batalla del Hidaspes.
https://historiaeweb.com/2019/05/25/batalla-del-hidaspes/

Los sucesores de Alejandro, los diádocos, adoptaron los elefantes de guerra. Los ptolemaicos entrenaron pequeños contingentes de elefantes indios y crearon un cargo oficial al respecto, el Elephantarchos. Es destacable el notable uso, y con bastante éxito, del Imperio Seléucida. Los seléucidas incorporaron en sus filas tanto elefantes indios (Elephas maximus indicus) como elefantes sirios (Elephas maximus asurus), una subespecie considerada la más grande de los elefantes asiáticos (superaba los 3 metros y medio de altura hasta los hombros) y muy costoso de domesticar. Se extinguió hacia el 100 a.C a causa de la caza y explotación para obtener su marfil.

Estatuilla de elefante de guerra asiático

Los poemas épicos como el Ramayana o el Mahabarata ya mencionan la guerra con elefantes. El elefante se convierte en un símbolo sagrado, asociado con el poder y la victoria. Los elefantes eran pieza fundamental en el funcionamento de los ejércitos indios y cingaleses desde el siglo VI-V aC cuando el uso de carros de guerra empieza a declinar. Solían ser montados por muchos guerreros de élite y señores tribales. En el imperio Maurya (322-185 aC) se calcula que había la imponente cifra de 9000 elefantes de guerra.

Mauryan and Pre-Mauryan soldiers from the Sanchi Stupa
Relieve del periodo Maurya de la India

EL MEDITERRÁNEO

El uso de elefantes de guerra se extendió por toda la zona mediterránea y norteafricana. El reino de Numidia, el Egipto Ptolemaico, kushitas y nubios, y el más conocido de todos: Cartago.

En estos casos se trataba de especies más pequeñas, probablemente el elefante norteafricano (Loxodonta africana pharaonensis) o quizás su pariente el elefante de selva (Loxodonta Cyclotis). Los elefantes cartagineses fueron una subespecie de tamaño modesto del elefante de sabana que hoy conocemos, el mayor animal terrestre de la tierra. Eran mucho más pequeños que los indios, con una altura de unos 2,5 metros hasta los hombros y habitaban todo el norte de África, desde Mauritania hasta Sudán y Eritrea. Estos animales fueron tristemente sobreexplotados para los espectáculos de fieras del circo romano (Venatio), quedando al borde de la extinción, aunque algunos ejemplares en Sudán pudieron haber sobrevivido hasta mediados del siglo XIX. Es posible que alguna tribu africana de más al sur intentara domesticar los grandes elefantes de sabana (Loxodonta africana oxyotis), probablemente con poco éxito. En ningún caso fue esta la especie utilizada en las batallas de la antigüedad.

Pirro de Epiro fue el primer rey en utilizar elefantes de guerra en Europa, se cree que entre 20 y 40 en sus campañas itálicas. En la batalla de Heraclea (280 aC) su uso fue un éxito, cogiendo desprevenidos a los romanos; En Asculum (280 ) los romanos utilizaron con efectividad varias tácticas antielefantes. Con numerosas bajas en ambos bandos, la victoria de Pirro fue ínfima, una victoria pírrica.

CARTAGO

Cartago, una potencia en clara expansión integró en sus ejércitos un contingente muy importante de elefantes de guerra. Como ya habían hecho los seléucidas, se incorporó a los elefantes una Torreta o Howdah y se practicó con largos años de entrenamiento y táctica militar. Si bien fueron utilizados en la primera guerra púnica, fue en la segunda cuando los elefantes de Aníbal cogieron una fama legendaria.

Aníbal Barca cruzando el Ródano. Henry Motte (1878)

En el 220 aC se produjo un enfrentamiento entre los cartagineses y los carpetanos en el río Tajo (quizás Guadalajara) y hay constancia de la presencia de elefantes. En aquel momento Aníbal contaba con 40. Tras el asedio de Sagunto, Aníbal inició una larga marcha para invadir Italia, en una de las travesías más épicas y brillantes de la historia militar, un peligroso periplo a través de los Pirineos y los Alpes, sometiendo a las tribus que iba encontrando y buscando un paso seguro para sus tropas. Entre todos sus elefantes el más famoso fue Suru, el elefante que montaba, el animal más fuerte y alto, y tal como indicaba su nombre se trataba de la subespecie siria. Durante el camino perecieron muchos paquidermos, a causa de las propias batallas, enfermedades y mal nutrición y una temperatura muy baja en el duro invierno. La batalla de Trebia (218 aC) fue un éxito; los elefantes, entre ellos Suru, causaron el pánico entre galos y romanos. Quedaron pocos elefantes con vida tras esta batalla. La segunda guerra púnica dio un giro y en la decisiva batalla de Zama (202 aC), donde el general cartaginés contaba con 80 elefantes de guerra , la disciplina de los legionarios romanos funcionó a la perfección, esquivando la brutal carga de la caballería de elefantes.

Batalla de Zama, por Cornelis Cort

ROMA

En los tiempos posteriores, los romanos también utilizarian los elefantes de guerra, especialmente en su campaña de Macedonia y Grecia (199 aC) y de forma más simbólica en sus campañas contra los celtíberos o en Britania. Pero la guerra de guerrillas no era el contexto adecuado para la estrategia de una carga pesada. El último gran uso de elefantes en las guerras mediterráneas fue en Tapsus ( Túnez, 49 aC) durante la guerra civil romana, donde el veterano Julio César derrotó a los optimates y sus aliados númidas, destrozando las líneas de elefantes de guerra (unos 80). César mandó a sus tropas cortar con hachas las patas de los paquidermos, acabando los arqueros con la vida de los descontrolados animales.

Fresco románico del siglo XI que representa un elefante de guerra. Encontrado en la Ermita de San Baudelio de Berlanga, Soria. Actualmente en el Museo del Prado.

Si bien Carlomagno poseía un elefante que había sido entregado por los abasíes como regalo, Abul-Abbas, este no fue destinado a la guerra. Uno de los pocas excepciones en Europa fue el uso de un elefante de guerra en las cruzadas por parte de Federico II Hofenshausten durante la toma de Cremona (1214).

ORIENTE MEDIO

Una civilización con un amplio uso de los elefantes fue la persa. Si los aqueménidas fueron pioneros en este sentido, en época parta su uso se constata de forma muy minoritaria. Fue durante la dinastía sasánida cuando el uso de tropas de elefantes acorazadas alcanza su esplendor, aunque su numero es menor al de los ejércitos indios. Los sasánidas usaron los imponentes animales en sus campañas contra Armenia (Siglo V) y durante las invasones islámicas (VII), no solo para ataques como caballería pesada sino para los asedios, donde los arqueros montados podían disparar desde las torretas.

El uso de elefantes de guerra en Asia Central y Mesopotamia continuó de forma más reducida. Cuenta la leyenda que en el año 570, el rey cristiano Abraha del antiguo reino de Himyar, bajo control de los etíopes aksumitas, atacó la ciudad árabe de la Meca con la intención de destruir la Ka’bah. Lideraban sus tropas entre uno y ocho elefantes; Mahmud, el elefante que iba a la cabeza se detuvo justo al llegar a las puertas de la Meca y rechazó entrar. Esto se percibió como un mal augurio. El año 570 es conocido como el año del elefante y es el del nacimiento del profeta Mahoma. El caudillo turco-mongol Tamerlán llevó consigo elefantes de guerra (que había capturado tras su brillante victoria en Delhi) en sus campañas en Mesopotamia y Anatolia (Batalla de Ankara, 1402).

Miniautura armenia que representa la batalla de Avarayr, 451 dC

ASIA ORIENTAL

En India, imperios como Kushan, los Gupta, Harsha, Chalukya y Chola tenían amplios contingentes de elefantes y arqueros en elefantes. Se cuenta que el imperio Pala (siglos VIII-XIII) tenía un impresionante contingente de elefantes, que quizás podría haber superado los 10.000 animales.

El uso del elefante fue extensivo por muchos reinos asiaticos medievales; el imperio Khmer utilizó grandes ballestas montadas en elefantes; los mongoles se enfrentaron en repetidas ocasiones a los elefantes: contra el imperio de Corasmia en Asia Central y en Birmania contra el reino de Pagan; sus catapultas, mangonels, y la lluvia de flechas de sus arcos arcos compuestos fueron muy eficaces contra los ejércitos de elefantes.

Elefante mogol

En los imperios del sudeste asiático, como Srivijaya, Champa, Pagan, Burma o Ayutthaya su uso fue muy generalizado hasta tiempo modernos y se realizaron duelos a muerte entre reyes a lomos de elefante con largas armas de asta como el ngaw.

Duelo a muerte entre Naresuan y Mingyi Swa, 1593. Tailandia.

Las armas de fuego, con mosqueteros o arcabuceros montados, fueron incorporadas entre las tropas de elefantes y en algunos casos también pequeños cañones, como en el poderoso imperio Mughal de la India. Hay extraordinarias armaduras indias de elefante y Mahout datadas de este periodo. El emperador Jahangir (1605-1627) tuvo la enorme cifra de más de 12.000 elefantes de guerra y quizás 100.000 más en sus establos.

Campaña contra los rebeldes durante los tiempos de los mogholes de la India.

Pero pronto los cañones y la artillería encontraron en los elefantes un blanco fácil, y aquí empezaría su declive definitivo. En la batalla de Karnal (1739), la artillería del persa Nader Sah fue letal para los 2000 elefantes de guerra mogholes.

ÚLTIMOS USOS

Los elefantes de guerra fueron utilizados tan tardíamente como el siglo XIX, en concreto por los reinos del sudeste asiático. Fueron utilizados en la primera guerra anglo-birmana (1825) y por parte de las fuerzas vietnamitas en la guerra franco-china (1885). Su último uso militar se constata en la guerra franco-siamesa de 1893.

Imagen
Elefante de guerra con jingals. Finales del siglo XIX.

Durante las guerras mundiales, fueron utilizados como medio de transporte y carga, especialmente de artillería pesada, en escenarios selváticos.

ALGUNAS BATALLAS DONDE LOS ELEFANTES CONTRIBUYERON LA VICTORIA

  • Batalla de Ipsos (Turquía, 301 aC): La caballería de Demetrio es bloqueada por un gran número de elefantes de Antíoco I Soter
  • Batalla de Heraclea (Italia, 280 aC): La caballería romana entra en pánico cuando Pirro lanza al ataque a sus 20 elefantes.
  • Batalla del Bagradas (Túnez, 240 aC): Con una maniobra genial, Aníbal reorganiza sus tropas y los elefantes destrozan los flancos de los rebeldes africanos
  • Batalla de Trebia (Italia, 218 aC): Los elefantes de Aníbal situados en los flancos atacan a la sorprendida caballería gala y posteriormente abaten muchos soldados romanos. Muchos elefantes morirán en un día de frío y nieve.
  • Batalla de Rafia (Gaza, 217aC): La única batalla donde se enfrentaron elefantes asiáticos (102) y africanos (73). Polibio cuenta que los africanos no podían soportar el hedor de sus parientes indios, mayores en tamaño. Aunque Ptolomeo perdió más elefantes, su falange le dió la victoria.
  • Batalla de Avarayr (Irán, 451): Los elefantes sasánidas, situados en la vanguardia, bloquean el asalto de la infantería armenia
  • Batalla del Puente (Iraq, 634): Los elefantes persas aterrorizan a los jinetes árabes. El líder rashidun, Abu Ubayd, es pisoteado fatalmente.
  • Batalla de Ankara (1402): Tamerlán emplea 32 elefantes para lanzar proyectiles incendiarios contra los aterrados otomanos.
  • Batalla de Mulleriyawa (Sri Lanka, 1559): Los elefantes del reino de Sitawaka (Sri Lanka) contribuyen a romper las defensas portuguesas.
  • Batalla de Khawja (India, 1659): Cuando todo parecía perdido, el emperador Aurangzeb saca todas sus fuerzas de reserva, con una devastadora carga de elefantes, para invadir el campamento de Shah Shuja. En esta batalla podrían haber participado 8000 elefantes mogoles y 10.000 de sus enemigos, entre ellos 3 elefantes de élite blindados.

LEGADO

El valor militar de los elefantes ha sido ampliamente debatido; sin duda tenía grandes ventajas, podemos decir que fue el tanque de la antigüedad. Su tamaño y su gruesa piel los hacía difíciles de matar. Sin embargo también tenían muchos inconvenientes. Era una apuesta arriesgada y a pesar de largos años de entrenamiento, era fácil que los animales, de naturaleza asustadiza, entraran en pánico y perdieran el control,  por lo que podían dañar severamente a sus propias unidades. Con el tiempo las tropas enemigas aprendieron a contrarrestar el poder de los elefantes. Las batallas en que los elefantes fueron decisivos para la victoria son menores respecto a las que fueron un elemento perjudicial para sus propios dueños.

Culturalmente se convirtió en un icono de la realeza, símbolo de poder y fuerza militar; y es muy presente en el arte, en la literatura, e incluso aparece en juegos de mesa de estrategia como el famoso ajedrez (juego originario de India, se transmitió a Persia, Arabia y finalmente Europa). Al-fil, es elefante en árabe . Con una aura casi sagrada, fue el elemento favorito de los reyes del sudeste asiático.

ARMIES OF THE MACEDONIAN SUCCESSOR STATES: THE PTOLEMIES | Ancient ...
Batalla de Raphia. Pinterest

Si quieres continuar leyendo sobre el uso de los animales en la guerra, descubre la caballería de camellos aquí

PARA SABER MÁS

History of WarfareJohn Keegan, Pimlico (1993) ISBN 0-679-73082-6

https://www.ancient.eu/article/1241/elephants-in-ancient-indian-warfare/

https://www.ancient.eu/article/876/elephants-in-greek–roman-warfare/

https://www.ancient-origins.net/history/war-elephants-military-tanks-ancient-world-009967

https://www.muyhistoria.es/curiosidades/preguntas-respuestas/icuantos-elefantes-utilizo-anibal-para-cruzar-los-alpes

Publicación del artículo: Revista de Historia ISSN 2385-5312

https://revistadehistoria.es/elefantes-de-guerra-una-arma-devastadora-de-la-antiguedad/

Publicado por Iskande

Historiador y divulgador.

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