Mazdak, un revolucionario en la Antigua Persia

Mazdak, profeta y líder socio-religioso, fue un controvertido personaje del Imperio Sasánida, un alto sacerdote (mobad) que buscó una reforma de la religión oficial del estado, el zoroastrismo. Su doctrina, conocida como mazdakismo, estuvo en auge durante el reinado de Kavad I (498-531), hasta caer en desgracia y ser considerada una herejía.

Símbolo Faravahar, en un templo de fuego en Yazd, Irán

LOS PRINCIPIOS DEL MAZDAKISMO

El mazdakismo era una religión dualista que se puede considerar una reforma radical del zoroastrismo. Aunque de orígenes inciertos, la corriente parece inspirada en el maniqueísmo y el mazdeísmo persa, y probablemente también con influencia de la República de Platón. Según el mazdakismo, existen dos principios originales, El Bien (La Luz) y el Mal (La Oscuridad). Ambos convergieron para formar el mundo. El Mazdakismo adora el Dios de la Luz, el Bien, que emana de cuatro poderes: percepción, conocimiento, alegría y memoria. Estos gobiernan sobre 7 “visires” y 12 “seres espirituales”, idénticos a los 7 planetas de la antigüedad y los 12 signos del zodíaco. Los hombres deben tener una conducta moral irreprochable. Según Mazdak, Dios originalmente había colocado los medios de subsistencia en la tierra para que la gente los dividiera entre ellos por igual, pero los fuertes habían coaccionado a los débiles, buscando la dominación y causando la desigualdad. Esto empoderó a los “Cinco Demonios”, que apartaron a los hombres de la Rectitud: la Envidia, la Ira, la Venganza, la Necesidad y la Codicia.

EL IMPULSO DE MAZDAK

El movimiento mazdakista fue fundado por un misterioso personaje del siglo VI llamado Zardusht o Mazdak El Viejo, un mobad de ideas maniqueas de la ciudad de Fasa que pasó largo tiempo en tierras bizantinas. Según Ibn-Al Nadim, la comunidad de Zardusht vivía pacíficamente gozando de los placeres de la vida. Hombres, mujeres y familias compartían en igualdad, procurando hacer el bien y ayudando a los demás. Zardusht pudo ser el maestro de Mazdak El Joven, el cual llevaría la reformas purificadoras del zoroastrismo a su máxima expresión. Las ideas de Mazdak llegaron en un momento en que el emperador Kavad I buscaba más justicia social para el pueblo, tras el tumultuoso reinado de Peroz I (457-484), caracterizado por hambrunas, sequías y las terribles derrotas frente a los hunos heftalitas. Mazdak, que se proclamaba profeta del señor supremo zoroastriano Ahura Mazda, promovía un nuevo orden social, donde convergen las ideas de pacifismo, ayuda a los necesitados e igualitarismo. También defendía el vegetarianismo. Acusa directamente como culpables de la desigualdad del mundo a los sacerdotes y los magos, muy poderosos en la jerarquizada sociedad sasánida. Propone cerrar los templos del fuego de Zoroastro y confiscar los bienes de los más ricos, además de construir auspicios para ayudar a lo más pobres.

Fire Temple of Isfahan - Wikipedia
Templo de fuego en Isfahán, construido durante la era sasánida ( siglo III)

Hay teorías de que formuló ideas aún más radicales, como la abolición de la propiedad privada, el reparto comunal y de bienes, y la liberalización de las leyes matrimoniales. Mazdak era partidario del amor libre, entendido como el derecho de que cada persona pudiera escoger a su compañía para formar una familia. Estas ideas fueron ampliamente difamadas, acusándole de incentivar la promiscuidad y el compartir de mujeres. Es probable que la intención de Mazdak fuera acabar con la extendida poligamia tan común entre los más poderosos, y que incluso privaba a los más pobres de la posibilidad de formar una familia. Desde un punto de vista social, hay autores que ven las ideas del mazdakismo como una forma arcaica de socialismo o comunismo.

Asamblea de debate de Zoroastro y Mazdak en la corte de Khosrow I

Las reformas de Mazdak obtuvieron muchos seguidores, estos, conocidos como “los adeptos a la justicia”, se estima que llegaron a lo 300.000 fieles, un número muy considerable para la época. Mazdak consiguió el respaldo del rey Kavad I, que quería acabar con la influencia de los nobles y sacerdotes.

Un hombre llamado Mazdak, quien era elocuente y culto y poseía grandes habilidades, llegó a la corte. Qobād escuchó sus sabias palabras y lo nombró como principal ministro real y tesorero” Ferdousí, poeta persa (935-1020)

Se abrieron auspicios para los pobres, se cerraron muchos templos del fuego, dejando solo los tres principales. El mazdakismo incluso pudo implantarse en el reino árabe vasallo de Al-Hira.

CAÍDA Y LEGADO

Pero el éxito duraría poco, pues Kavad sería derrocado por Tamasp en el 498, y cuando recuperó el poder (501), necesitó del soporte de los poderosos, por lo que se alejó de las ideas de Mazdak. Su hijo Khosrau I emprendió en el 524-528 la persecución de los mazdakistas, ya considerados como una herejía, con una serie de brutales matanzas. Khosrau I acabó con el propio Mazdak. Tres mil mazdekitas fueron enterrados vivos con los pies hacia arriba, y el propio Mazdak fue colgado de los pies y acribillado por multitud de flechas.

Moneda de Kavad I

La vida de Mazdak y su corriente de pensamiento dejan muchas incertidumbres sobre su alcance real, desarrollo y la intención de las mismas, por lo que es complejo saber si trataba de una reforma social y religiosa o de un verdadero movimiento revolucionario de transformación social. Mazdak pudo ser un líder espiritual con fuertes ideales de justicia y de ayuda a los más necesitados que intentó mejorar una sociedad muy desigual. En cualquier caso, la corte sasánida pudo manejar la situación a su interés y salir reforzada.

No han llegado hasta el día de hoy libros que hablen sobre el mazdakismo; únicamente un libro perdido de Mazdak escrito en persa fue traducido al árabe por Ibn Al-Muqaffa (756); su contenido aparece parcialmente en diferentes textos árabes. El mazdakismo también es mencionado brevemente en algunas fuentes griegas, sirias y persas. La herejía del mazdakismo sobrevivió en secreto en el mundo islámico y en áreas remotas de Asia Central, apareciendo en distintas formas en los siguientes siglos (Kurramitas). Tras la caída de los mazdakistas, la Persia sasánida vivió su periodo de mayor esplendor cultural, militar y económico, hasta batirse contra su archienemigo, el poderoso Imperio Bizantino, y caer, exhausto y en la ruina, frente al invasor árabe (651).

REFERENCIAS

https://www.britannica.com/topic/Mazdakism

https://www.iranchamber.com/religions/articles/mazdakism.php

Publicado por Iskande

Historiador y divulgador.

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