GARAMANTES, LA ENIGMÁTICA CIVILIZACIÓN DEL SÁHARA

Una antigua civilización desarrollada en el desierto y que fascinó a los autores clásicos por su sofisticación urbana y sorprendentes avances tecnológicos. Guerreros, comerciantes y agricultores, la falta de pruebas documentales y el freno a las excavaciones arqueológicas en el área libia han dificultado su conocimiento.

Introduccion

La civilización de Garama o Garamante, también conocido como el país de la Garamántida, fue la denominación que tuvo esta cultura originaria de la región de Fezzan (Libia). Este antiguo pueblo, antepasado de los tuaregs, destacó por una economía y un urbanismo avanzados, con el aprovechamiento de aguas subterráneas (foggara). Los Garamantes construyeron hasta ocho ciudades y numerosos asentamientos (su capital Garama tenía más de 4000 habitantes) en un vasto territorio. Eran un pueblo de agricultores, mercaderes, y grandes guerreros; famosos eran por su uso de las cuadrigas.  Las autores griegos son la principal fuente para conocer el desarrollo de una cultura del desierto (siglo VII a. C.- VIII), que tuvo contactos hostiles con egipcios, griegos y romanos, cayendo bajo control de estos últimos, dueños de la costa norteafricana desde la caída de Cartago, aunque siempre de forma intermitente y recuperando tiempo después su independencia. La llegada del Islam, el cambio de las rutas comerciales y factores climáticos (desertización) provocaron el declive y la desaparición del pueblo garamante.

Vistas de las ruinas de Garama, Libia

Orígenes y desarrollo

Inscripción en roca, probablemente de la cultura garamante. Oubari, Libia. Museo arqueológico de Germa.

Se sabe muy poco sobre los orígenes de los garamantes, pero parece que hacia el año 1000 a. C. se encontraban organizados en tribus. En el siglo IV son mencionados por primera vez a través del padre de la historia, Heródoto, que los describe como una gran nación que conducía ganados, cultivaba dátiles y vivían como trogloditas. Criaban caballos y disponían de carros (cuadrigas) que empleaban en la guerra contra sus enemigos, dándoles superioridad. Hérodoto explica que los griegos aprendieron de los garamantes el uso de estos carros de guerra. Este uso de las cuadrigas en tierras desérticas ha sido puesto en duda por algunos autores contemporáneos.

Pintura rupestre que supuestamente muestra a un carro de guerra garamante. Hallada en el sur de Argelia. Fotografía: Robert Estall/Alamy
 

Granjeros y mercaderes, comerciaban con variados recursos como el trigo, la cebada, frutas regionales (dátiles, uva, higos..), y muy probablemente esclavos. También comerciaban con minerales que extraían, sal, gemas preciosas, la amazonita del Tibesti o el valioso marfil. Eran buenos agricultores y vivían en centros urbanos situados cerca de los oasis. Proporcionaban a los romanos pieles exóticas y animales salvajes para el circo. En este sentido organizaron las rutas caravaneras que cruzaban el Sáhara a través de estos oasis. Fundaron ocho grandes ciudades y multitud de pequeños asentamientos.

La ejecución de los Garamantes en en el amfiteatro de Leptis Magna.
Trípoli, Museo Nacional

Pueblo avanzado, destacaron en la construcción de los foggara, una red de túneles subterráneos para acceder al agua fósil (entre el 200 aC y el 200 dC), y que permitió la agricultura de irrigación . Para su mantenimiento, necesitaron de una importante mano de obra esclava. Los garamantes establecieron una vasta red de riego de 600 canales. Los foggara estan todavía en uso.

Plano del funcionamiento del Foggara o canal de riego subterráneo.
Fuente: https://www.world-archaeology.com/features/garamantes-libya/

La primera capital Garamante fue Zinchhecra (Wadi Al Hayaa) una ciudad fortaleza en la cima de una colina protegida por una muralla. Esta ciudad floreció entre los siglos IX-I a.C. hasta que desplazaron su centro neurálgico a la ciudad de Garama (Germa), que en su apogeo pudo albergar unos 4000 habitantes, aumentando en varios miles en un radio de unos pocos kilómetros.

El Reino Garamante

Los garamantes, grupo de pueblos de lengua bereber y emparentados con los modernos tuaregs, mantuvieron contactos comerciales con los griegos a través de Cirene, y posteriormente con los romanos de la costa mediterránea, con los pueblos del Sahel, toda la región de Libia hasta el Lago Chad, y al noroeste hasta Numidia. Estos contactos y vías de comercio permitieron grandes viajes a través del desierto. Heródoto menciona como la tribu bereber de los Nasamones, un pueblo bereber posiblemente emparentado con los garamantes, alcanzó la tierra de los negros ( Níger). El romano Septimius Flaccus cruzó las tierras garamantes para alcanzar el lago Chad hacia el año 90.

Expediciones romanas al A´frica Subsahariana

Ptolomeo cuenta que en el año 85 un comerciante romano llamado Iulius Matiernus partió de Leptis Magna para alcanzar Garama, donde se unió en una expedición del rey garamante para luchar contra los etíopes, en una región poblada por rinocerontes, la tierra etíope de Agisimba (donde se encuentra el río Bahr Ouk, en la frontera con la actual República Centroafricana). Otros investigadores afirman que el diplomático llegó tan lejos como las tierras de la actual Nigeria. Estas expediciones romanas fueron la penetraciones europeas en las profundidades de A´frica más importantes de toda la antigüedad.

El emperador Septimio Severo conquistó Garama en el 203.

Los Garamantes, que en ocasiones se aliaron con el reino númida, tuvieron una relación compleja con el Imperio Romano, con el que continuamente se embarcaron en pequeños conflictos y hostilidades. Los garamantes asaltaban a menudo las posiciones romanas en la costa mauritana. Los romanos mantuvieron una posición de cautela y respeto con el pueblo garamante, al que veían como la entidad más poderosa del África interior y un importante socio comercial. Aún así, Roma tomó la iniciativa para conseguir su sumisión. Los Garamantes colaboraron militarmente en la rebelión antiromana del ex-mercenario númida Tacfarinas en el año 17, levantamiento surgido en la región de la Cordillera del Aurès (Tácito). Esta colaboración clandestina contra sus aliados comerciales acabó en el año 24 con el envío de una embajada garamante a Roma reafirmando su lealtad. Lucio Cornelio Balbo realizó una exitosa campaña en el año 19 capturando 15 de las 19 ciudades garamantes. Pero medio siglo más tarde los garamantes se rebelaron y saquearon la provincia romana de Africa Proconsularis, hasta ser expulsados por la Legio III Augusta (70). Entre los siglos I-II Garama se encontraba en la cima de su poder, controlando una enorme región sahariana de unos 180.000 kilómetros cuadrados al sur de la actual Libia y de forma global, un territorio de 650.000 km cuadrados. Septimio Severo consiguió al final conquistar la capital garamante en el año 203. Tras su muerte, estos recuperaron la independencia.

Área garamante al sur de los límites del Imperio Romano.

Siglos más tarde, la crónica de Juan de Biclarius afirma que el rey de los garamantes, entonces ya una nación muy debilitada, se sometió al poder imperial de Bizancio y se convirtió al cristianismo (569). Un siglo más tarde, caerían en manos árabes de la mano del líder militar Uqba Ibn Nafi.

Entre las causas principales del declive garamante se encuentra la desertización del Sáhara, una probable sobreexplotación de los recursos hídricos, la caída de Roma con su consecuente pérdida de un socio comercial esencial, y especialmente la invasión árabe a partir del año 669, desplazando al oeste las ancestrales rutas comerciales de los garamantes.

Arqueología y legado

Garama, situada en la región del Fezzán en el noreste de Libia (distrito de Wadi Al Hayaa) se encuentra a 150 km al sur de la ciudad de Sabha y es próxima al desierto de Iden Ubari. Es hoy un importante sitio arqueológico con aún grandes zonas por excavar. Los primeros trabajos arqueológicos sobre Garama se realizaron en los años 60 y 70 de la mano de Charles Daniels y han sido continuados por el arqueólogo británico David Mattingly. Las ciudades más sureñas de los garamantes fueron Ghat y Aghram Nadharif, gran fortaleza fronteriza con varias torres que pudo alberga 250 habitantes.

Vista aérea de Garama. Katy Tzaralunga, Flickr.

Se han encontrado miles de tumbas en forma de pirámide; fortificaciones, cementerios, y la red de túneles de la cultura garamante. También destacan sus pinturas rupestres, pertenecientes al periodo antes del surgimiento del reino y muy ilustrativas de su modo de vida. O sus momias, una tradición muy antigua en la región.

Nécropolis en forma de pirámide. Garama

Pueblo poco conocido y rodeado de una aura de misterio, los garamantes fueron una compleja civilización urbana y de tecnología avanzada organizada en torno ciudades amuralladas y una vasta red de oasis dedicados al cultivo y al comercio transahariano. Garama y el legado de la civilización garamante estuvo en la lista indicativa como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Los vestigios del reino garamante se encuentran en grave peligro de vandalismo y saqueo en un país azotado por las guerras civiles e intertribales.

El Museo de Germa (Libia) conserva una importante cantidad de piezas excavadas en la ciudad, seno de la cultura garamante, que floreció entre el 400 a. C. y el año 600.

Pintura Rupestre préhistórica en el Museo de Germa. Mujeres en una danza cerimonial para el éxito en la caza o la fertilidad. https://www.temehu.com/Cities_sites/germa.htm

CONSULTAS

The Archaeology of Fazzan: Volume 1 (2003) edited by D. Mattingly

https://web.archive.org/web/20110610005505/http://www.saudiaramcoworld.com/issue/200403/libya.s.forgotten.desert.kingdom.htm

Publicado por Iskande

Historiador y divulgador.

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