HISTORIA Y LEYENDA DE LAS KUNOICHI, LAS MUJERES NINJA DEL JAPÓN SENGOKU. PRIMERA PARTE.

LEJOS DEL IMAGINARIO CONTEMPORÁNEO DE LOS NINJAS, DURANTE EL PERIODO DE LOS ESTADOS COMBATIENTES DE JAPÓN (1467-1615) HUBO AL SERVICIO DE LOS SEÑORES DE LA GUERRA UNA RED DE ESPIONAJE FEMENINO: LAS KUNOICHI. ENVUELTAS EN UNA AURA DE MISTERIO EN LA HISTORIA, ESTAS MAESTRAS DE LA ACTUACIÓN, DIRIGIDAS POR LA NOBLE CHIYOME MOCHIZUKI, SE INFILTRABAN EN LOS HOGARES ENEMIGOS PARA CONSEGUIR INFORMACIÓN PRIVILEGIADA.

En una gran mansión del Japón feudal del siglo XVI, una bella y aparentemente inocente sirvienta está apunto de culminar la misión secreta para la que ha sido entrenada:

Una princesa con naginata y dos samurái. Uno de ellos parece salir del cofre donde permanecía escondido. Shuntei. 1900-1920. https://ukiyo-e.org/image/jaodb/Shuntei_Miyagawa-No_Series-A_Princess_with_sword_and_two_Samurai-00043677-120304-F06

En cierto momento, la kunoichi debe decirle a la esposa del maestro de manera casual y sin importancia que quiere enviar un cofre de madera, el cual le ha dejado a alguien. Nadie sospechará que ella podría tener una estratagema, en absoluto: incluso un guerrero extraordinario o uno con la mente más ingeniosa del mundo no lo concebirá, y es aún menos probable que la esposa en cuestión tenga dudas. así que seguro le dará permiso para que llegue la caja. Entonces la agente femenina debe informar de antemano a los guardias de la puerta sobre la llegada del cofre. Antes de que llegue, debes hacer que alguien se esconda dentro del cofre, antes de que llegue a la puerta del castillo. Este baúl debe tener un doble fondo y la ropa debe colocarse en la parte superior. Además, está bien que el fondo sea pesado y debe ser transportado por dos hombres. Sun Tzu dice: Al principio, muestra la timidez de una doncella, hasta que el enemigo te dé una oportunidad; luego emula la rapidez de una liebre corriendo, y será demasiado tarde para que el enemigo se oponga.

Los incautos guardas apenas han revisado el cofre perteneciente a una dama de la casa. Una vez dentro, la joven sirvienta pide que la caja se coloque en la estancia de los criados. Cae la noche. El silencio y el sueño reinan en la morada, pero la doncella no duerme. Bajo su guía, una sombra ha salido del cofre, y amenazante, se dirige a los aposentos del señor, para completar la ansiada venganza.

El kakuremino no jutsu mencionado anteriormente debe usarse cuando hay muchas personas que te conocen y nada más parece tener éxito. Esta habilidad es del más alto secreto y, por lo tanto, existen tradiciones orales que la acompañan. Si este arte se usa correctamente durante tu misión shinobi, no hay castillo en el que no puedas infiltrarte, sin importar cuán estrictamente esté protegido. Bansenshukai, capítulo 2, sobre la técnica del kakuremino no jutsu


Bellas mujeres en la residencia del Daimyo o Yashiki

El Japón del siglo XVI es un periodo convulso de luchas internas y señores de la guerra que se enfrentan incesantemente por extender su zona de influencia. En este contexto la obtención de información enemiga representa una gran ventaja táctica: los ninjas o shinobi, mercenarios entrenados como servicio de inteligencia, espían, sabotean y asesinan para el mejor postor. También las mujeres forman parte de esta red. Transformación, actuación, persuasión, belleza, inocencia, espionaje, asesinato. Entre la historia y la leyenda se encuentran las kunoichi, las mujeres ninja, que si bien mantenían algunas características comunes con los ninjas masculinos, diferían en el uso de las artes de la seducción y del género como ventaja (Kunoichi No jutsu o el Arte de la Agente Femenina, Bansenshukai, (1676).

“Se trataba solo de una mujer, nadie sospecharía de ellas”

Estudios modernos, aún sin ser concluyentes, interpretan que durante el periodo entre 1561 y 1582 decenas de mujeres fueron reclutadas y entrenadas por la líder del santuario sintoísta de Netsu, (provincia de Shinano): Chiyome Mochizuki. Estas jóvenes de origen muy humilde, eran educadas y convertidas en perfectas sirvientas, geishas o sacerdotisas miko, y como de si un caballo de Troya se tratase, se infiltraban en los hogares enemigos para alcanzar un objetivo. Una delicada y paciente tarea que podía significar años de trabajo sin apenas comunicación alguna con su mentor y el permanente riesgo de ser descubierta. La mayoría de las imágenes modernas de las ninjas femeninas provienen de los estereotipos de las obras de cine y televisión. Y es que el imaginario ninja y en particular el de las kunoichi, ha sido alterado desde mitades del siglo XX cuando la literatura y el cine japonés las convierten en un elemento erótico y a la vez, en luchadoras fabulosas y asesinas implacables que manejan todo tipo de armas secretas, desde el abanico tessen hasta el neko-te (garra de gato).

La imagen moderna de las ninja

EL JAPÓN DE LOS ESTADOS COMBATIENTES

A mitades del siglo XVI Japón se encuentra en un estado de desorganización y inestabilidad política muy importante que persiste desde la guerra Onin (1467-1477). La autoridad central es prácticamente inexistente y los señores feudales y los más poderosos de entre todos ellos, los daimios, legitiman su creciente poder mediante el control de la tierra y la capacidad militar. Hacia 1560 y por primera vez desde mucho tiempo atrás, algunos daimios obtienen suficiente influencia como para luchar por el poder absoluto: es entonces cuando se iniciará un periodo de conquista y largas guerras a través de tres figuras capitales, los tres grandes unificadores del país: Oda Nobunaga, Toyotomi Hideyoshi y Tokugawa Ieyasu, el primer Shogún (gobernante de facto del país). Este periodo de guerra civil es conocido como Periodo Sengoku.

Oda Nobunaga, unificador de Japón

Oda Nobunaga (1534-1582), partiendo desde una posición privilegiada en el centro del país, conquistó la capital Kioto, debilitó gravemente el poder de los centros budistas y acabó con el poder nominal de los Ashikaga, el frágil clan gobernante. A través de sus conquistas militares sobre otros señores, sus dominios se ampliaron hasta conseguir controlar la tercera parte del país. Eran los cimientos de la futura unificación. Tras sus asesinato, tomará las riendas del poder su antiguo vasallo Toyotomi Hideyoshi (1537-1598), convertido en regente imperial, imponiendo la centralización política y administrativa del país. Hideyoshi incluso se aventurará a invadir Corea en las expediciones de 1592, empresa militar que acabará en fracaso. Tokugawa Ieyasu (1543-1616) completará la unificación del país tras la decisiva victoria en la batalla de Sekigahara (1600), convirtiéndose en el primer Shogún del Japón unificado.

Batalla de Sekigahara (1600). Periodo Edo final. Museo de Historia de Gifu. En el mayor enfrentamiento del Japón feudal, las fuerzas de Tokugawa Ieyasu se impusieron al Clan Totoyomi liderado por Itshida Mitsunari, marcando el destino final del país. Grupos de ninjas participaron en los movimientos previos a la batalla, como el asedio de Fushimi o el asedio de Otsu. Era el comienzo de una nueva era.

LOS SHINOBI

La nobleza samurái, la clase guerrera por excelencia, serán unos de los actores de una estrategia militar en pleno proceso de transformación: la introducción del arcabuz en las islas por parte de los portugueses (1543), aporta nuevas posibilidades en el campo de batalla, magistralmente empleadas por Oda Nobunaga con la creación del cuerpo de los ashigaru, campesinos convertidos en infantería ligera con arcabuces, decisivos en la crucial batalla de Nagashino (1575). El sabotaje, la anticipación, el conocimiento sobre el enemigo y la guerra psicológica también son determinantes: es el arte de la guerra en todo su conjunto: los mismos señores feudales entenderán la importancia de estos factores en el transcurso de sus luchas: hay la necesidad de disponer de unas fuerzas especiales y secretas. Los shinobi.

Ninja y el príncipe Genji. Utagawa Kunisada (1853). La imagen clásica de los ninjas, vestidos de negro y ejerciendo como asesinos letales a la luz de la luna.

Los shinobi o ninja eran campesinos o granjeros, gentes de clase baja, convertidos en  mercenarios, reclutados por distintos señores de la guerra para ejercer funciones de espionaje, sabotaje y asesinato. Sus técnicas formaban parte del complejo Ninjutsu (“El arte del escape”), un arte marcial y filosófico de influencias chinas con 20 disciplinas diferentes. Un autentico modo de vida que incluía técnicas de supervivencia y de connivencia con la naturaleza; camuflaje, el uso de varios tipos de armas (sable, cadenas, naginata, estrellas shuriken), el combate cuerpo a cuerpo, el uso de hierbas medicinales, el empleo de artefactos explosivos, la orientación y la meteorología, la espiritualidad, y muchas otras facetas. Se cree que los ninjas surgieron en el mismo periodo que los samuráis, en los siglos X-XI, y que tienen su origen en los monjes ermitaños de las montañas, los Yamabushi. Es a finales del periodo Sengoku, cuando estallan las guerras entre los gobernantes y clanes de Japón, donde los ninjas adquieren más importancia y los nombres de algunos de ellos pasarán a ser legendarios. Es más importante que nunca tener la ventaja táctica de la información para vencer a tus enemigos. Entre los clanes ninja, contabilizados en unos setenta a finales del siglo XVI, sobresalen dos casas famosas por su rivalidad: Koga e Iga, . El mundo de los shinobi cuenta básicamente con tres textos históricos: el Ninpiden, un conjunto de pergaminos y técnicas escritas por el famoso ninja Hattori Hanzo hacia 1560, y el Bansenshukai y el Shoninki, los dos manuales del ninjutsu escritos por Fujibayashi Yasutake en el siglo XVII.

Representación de dos ninja en un manual del periodo Edo (siglo XVIII)

EL CONCEPTO DE KUNOICHI

El enigma que envuelve a las mujeres ninja, llamadas, kunoichi, ya es presente en su propia denominación. La etimología de la palabra “kunoichi” presenta algunas controversias. Por un lado, su traducción parece ser «mujer», ya que su kanji (uno de los tres sistema de escritura japonés, utilizado para expresar conceptos) se asemeja mucho. Por otra parte, una de las teorías más extendidas es que su traducción es “Uno de nueve”, referido a que las mujeres tienen un orificio más que los hombres (orificio vaginal), dando a entender las habilidades de su uso; otros autores creen que el término es apócrifo (inventado por el escritor Futaro Yamada en su novela novela Ninpō Hakkenden de 1964). Parece claro que el término no era habitual en el periodo Edo (1603-1868). En el Basenshukai, el manual de los clanes ninja de Koga y Iga compilado por Fujibayashi Yasutake en 1676, es mencionado el Kunoichi-no-jutsu, la técnica para utilizar a la mujer para el espionaje. “Las mujeres pueden entrar donde los hombres no lo pueden hacer” Esta mención podría referirse a el uso de mujeres como agentes especiales. Es decir, pudieron haber existido mujeres que ejercieran como shinobi, sin embargo, nunca hubo un término real para ellas hasta que en los años sesenta Yamada inventó un apodo para este grupo.

Las referencias históricas sobre estas agentes femeninas son muy escasas, apareciendo tan solo en el mencionado Bansenshukai y en alguna referencia en pergaminos del periodo Edo. Apenas conocemos los nombres de las mujeres que ejercieron de kunoichi. Sin embargo, hay una mujer que sobresale en todas sus leyendas. Su fundadora y cabeza pensante: Chiyome Mochizuki, también llamada Mochizuki Chiyojo o Mochizuki Chiyo. Figura legendaria y controvertida, mencionada tan solo por investigadores modernos, como una posibilidad todavía por esclarecer, es llamada la fundadora de este cuerpo de mujeres espías.

Las ancestrales sacerdotisas errantes o aruki-miko podrían estar detrás de las historias de las Kunoichi

LAS KUNOICHI, ENTRE LA HISTORIA Y LA LEYENDA El investigador Shishei Inagaki apunta en su obra Investigación de la Historia Japonesa (1971), que en 1561, Takeda Shingen, uno de los más poderosos señores feudales del periodo, aprovecharía la posición estratégica de Lady Chiyome, con su alto estatus social (viuda del samurái Mochizuki Moritoki y descendiente de ninjas de Koga) para concederle el título de sacerdotisa suprema del templo de Netsu y encomendarle una importante misión secreta: Reclutar y entrenar un grupo de mujeres ninja que se harían pasar por sacerdotisas miko: mujeres respetadas e incluso temidas por su habilidades artísticas, adivinatorias y chamánicas; con una inusual capacidad para viajar libremente y acceder a hogares, mansiones y castillos, y por lo tanto una excelente herramienta para espiar a sus enemigos y enviar mensajes e información a sus aliados. Es el nacimiento del mito de las kunoichi. Y es que a mediados del siglo XX, estudios basados en fuentes contemporáneas, la literatura y el séptimo arte se encargarán de dar forma a la leyenda de las kunoichi, que hoy forma parte de nuestro imaginario popular. Sin embargo, algunos especialistas actuales afirman que detrás de las leyendas hay indicios históricos que señalan que pudo haber existido algún tipo de red de espionaje femenino en el Japón feudal.

CONTINUARÁ..

Templo del Clan Mochizuki en Nagano, construido en 1475

PARA SABER MÁS:

Shiba, Ryotaro (2015). El Castillo de los Búhos. Madrid: Quaterni

Yasutake, Fujibayashi (2014). Bansenshukai. El espíritu de los ninja. Barcelona:  Editorial Kairós.

Yoda, Hiroko, Alt, Matt; Kondo, Yutaka (Ilustr.) (2018). NINJA ATTACK!. Guía ilustrada de Samuráis, Asesinos y Forajidos de Japón. Madrid: Quaterni

LA REPÚBLICA DE LANFANG

Una comunidad minera china formó a finales del siglo XVIII un avanzado microestado republicano en la codiciada isla de Borneo. Algunos especialistas ven todo un hito político en la creación de una entidad protodemocrática confuciana en una tierra de grandes sultanes y imperios coloniales, justo en el mismo periodo que nacía la democracia moderna en Europa y Estados Unidos.

ORÍGENES

A finales del siglo XVII y principios del XVIII, cuando los manchúes conquistaron toda China y erradicaron los últimos poderes Han, la ya tradicional diáspora china por todo el continente asiático se acrecentó. Motivos políticos y económicos, provocaron grandes migraciones hacia el sudeste asiático, región necesitada de mano de obra y con grandes recursos naturales. Muchos Hakka, procedentes del sur de China, mayoritariamente de la provincia de Guangdong, emigraron hacia la isla de Borneo. En un principio, los inmigrantes chinos llegaron a la isla para trabajar para los sultanes, que querían explotar las minas de oro y estaño. Las comunidades de mineros chinos disfrutaron de una amplia autonomía. A raíz de eso y para proteger a los recién llegados, los clanes chinos se agruparon formando diferentes federaciones mineras autónomas, algo parecido a grandes cooperativas comerciales. Eran los llamados Kongsi.

Movimientos migratorios chinos en el siglo XIX. Sambas, Montrado y Pontianak fueron importantes enclaves de llegada china en Borneo Occidental.

Estas comunidades o casas de clanes, tenían la función de reunir, proteger y ayudar económicamente a los miembros de un mismo clan. Los Kongsi fueron una exitosa empresa de los llamados «chinos de ultramar». Algunos Kongsi gozaban de una excelente organización y controlaban un territorio nada despreciable: funcionaban como verdaderos microestados. Hacia 1770, había más de 20.000 chinos en Borneo. Estas federaciones prosperaron durante más de un siglo, hasta finales del siglo XIX. Hubo múltiples Kongsi en Borneo, pero las tres comunidades o repúblicas más destacadas y de mayor tamaño fueron la República de Lanfang, la Confederación Heshun y la Federación Santiaogou.

Moneda china del Kongsi de Lintian, en el noroeste de Borneo. Alrededor de 1850.

Los kongsi rivalizaron con los holandeses por el control de Borneo, estallando una serie de guerras que con el tiempo liquidarían a las compañías mineras.

Retrato de Luo Fangbo

Low Lan Pak, de nombre Luo Fangbo, creció en una comunidad hakka de Guangdong. Hombre culto y ambicioso, suspendió los exámenes imperiales en 1772. Lejos de sucumbir y con ansia de ver mundo, recoge su atención la fiebre del oro de Borneo, y se embarca en una nueva empresa. Junto a cientos de familiares y amigos emigran a Kalimantan, donde ya había muchos chinos presentes desde 1740, cuando fueron llamados por el Sultán de Kalimantán Occidental para trabajar en las minas. Allí Luo Fangbo trabaja como profesor; sus cualidades e inteligencia le valen para convertirse en el líder de la comunidad china presente. Dos años más tarde, Luo Fangbo y su comunidad se alejaron del territorio del Sultanato de Sambas, del que estaban sujetos, y se trasladaron a nuevas tierras sureñas. Se dice que Luo Fangbo fue el fundador del Kongsi de Lanfang en 1777, para proteger la comunidad de los invasores holandeses. Él mismo es elegido presidente y recibe el título chino «Ta Tang Chung Chang» o Jefe de la Región Autónoma. En ese momento, 7 comunidades Kongsi competían entre sí, y a la vez, luchaban contra la invasión armada de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales. Luo Fangbo formó una milicia y consiguió repeler dos veces la expedición holandesa.

EL KONGSI DE LANFANG

Low, que proclamó la República de Lanfang en 1777, se basó en principios democráticos; democracia directa, elección de cargos con una especie de parlamento o salón de actos (zongting), compuesto por representantes de los aldeanos y los mineros; Lanfang se dividió en provincias, condados, pueblos y aldeas. Los pilares económicos de Lanfang eran el comercio, la agricultura y la minería. Dongwanlu (actual Mandor) fue la capital del nuevo Kongsi de Lanfang. Luo Fangbo indagó para la mejoría de las técnicas agrícolas, el desarrollo del transporte y la fabricación de armas. No había un ejército permanente, pero se entrenaba a la población para formar una milicia china y nativa en caso de emergencia. Low buscó apoyos externos, así se alió con el sultán de Pontianak (1793) y se puso bajo el amparo de la dinastía Qing, a la cual enviaba informes, y probablemente tributos, anualmente. La democracia de Langfang distaba mucho de las ideas europeas del siglo de las luces. Más bien tenía que ver con el sistema gremial chino, las tradiciones organizativas confucianas y el autogobierno rural chino tradicional. El estado prosperó gracias a los enormes recursos del territorio y a una buena organización. La federación gozó de cierta estabilidad por lo que pudo ampliar las tierras bajo su control, incorporando pequeños Kongsi en 1788. Era el Kongsi más prominente de todo Borneo. Luo Fangbo falleció en 1795, dejando un buen sucesor en el cargo y asegurando la continuidad de la entidad.

Comunidades Kongsi en Borneo Occidental (siglos XVIII-XIX), con Lanfang (en naranja) en el sur.

LAS GUERRAS KONGSI

La decadencia de la dinastía Qing en el siglo XIX, dejó más vulnerables a las federaciones Kongsi. Estas comunidades empezaron a sucumbir ante las fuerza superior de los holandeses que hasta ahora habían mostrado un interés menor hacia la isla de Borneo en comparación a Java.

La dominación tuvo sus obstáculos. Se libraron hasta tres guerras contra chinos y locales, (Guerras Kongsi), que mostraron una resistencia tenaz. En 1823 hubo una rebelión de varias ciudades de Kalimantan Occidental contra el dominio colonial holandés. La expedición militar de Jean Lambert de Stuers acabó por pacificar la región. Desde entonces los Kongsi cayeron bajo tutela directa holandesa. En 1854 se lanzó una poderosa expedición militar de 2200 hombres escoltados por varios buques de guerra contra los chinos del norte de Borneo. Muchos Kongsi fueron desmantelados, pero el Kongsi de Langfang logró sobrevivir tras un acuerdo con los holandeses que los otorgaba cierta autonomía.

Fuerte holandés en Sambas.

Pero su destino estaba sentenciado. Las continuos abusos coloniales contra la población local de Mandor, ciudad principal de Langfang, podía hacer estallar la situación en cualquier momento. La rebelión se produjo en 1884 en forma de guerra de guerrillas. Los rebeldes chinos fueron respaldados por los Dayaks, una de las principales etnias del oeste de Borneo, enfrentándose a las patrullas holandesas. Eran 10.000 milicianos dispuestos a asaltar a los guardias holandeses, que no sumaban más de 4.000. Hubo algunos asesinatos notorios de capitanes holandeses. Los rebeldes eran calificados como pandillas o bandas criminales. La inferioridad tecnológica y la falta de armamento terminaron con todas las esperanzas chinas, rindiéndose en febrero de 1885, acabando con la existencia de la República de Lanfang tras 110 años. La República había tenido un total de doce líderes. Lin Ah Sin fue su gobernador. Los chinos fueron castigados con muchas restricciones y un severo control a sus actividades. Muchos de ellos emigraron a Sumatra o Singapur. Los Países Bajos no declararon oficialmente la ocupación de Lanfang hasta después de la caída de la dinastía Qing en 1912.

Inscripción bajo la tumba de Luo Fangbo. Mandor, Borneo. Fuente: http://www.backpackers.com.tw/forum/showthread.php?p=4183937

Conocemos la historia de Lanfang gracias a los escritos que dejó el yerno del último gobernador del Kongsi, Yap Siong-Yoen, y que fue traducida al holandés en 1885, y la historia registrada por el sinólogo holandés JJM de Groot, que ese mismo año la recogió de la mano del último presidente de la República. Fue la única comunidad minera de Borneo de la que quedaron fuentes escritas.

Aunque calificado así en muchas crónicas posteriores, Lanfang no fue un país independiente tal y como lo entendemos hoy; Fundada unos años antes la ratificación de la Constitución de Estados Unidos (1787) y del estallido de la Revolución Francesa (1789), bases de la democracia moderna, la federación minera bebía de unas tradiciones gremiales y democráticas profundamente chinas, sin conexiones aparentes con la Ilustración francesa. Lanfang, fue una federación semindependiente (siempre bajo la atenta mirada de sultanes, la Dinastía Qing o la gobernación holandesa) con un gobernador o presidente propio, con una actividad asamblearia y una incipiente división de poderes. Su eficacia le permitió sobrevivir durante más de un siglo. Fue el primer intento de una república moderna en Asia.

Bandera de Langfang

CONSULTAS

Heidhues, Mary F. Somers (2003). Golddiggers, Farmers, and Traders in the «Chinese Districts» of West Kalimantan, Indonesia. Vol. 34 of Southeast Asia publications series (illustrated ed.). SEAP Publications. Cornell University. ISBN 0877277338.

https://johorkaki.blogspot.com/2022/02/was-there-lanfang-republic-that-existed.html

AVIADORAS DE LA RUSIA IMPERIAL

La desconocida historia de las mujeres piloto de la aristocracia rusa que marcaron los primeros pasos de la aviación

La Rusia zarista, un país agrícola, atrasado y con una industrialización muy débil, tuvo un sorprendente interés en el desarrollo del mundo aeronáutico aprovechando el talento de una reducida clase de hombres con estudios superiores y técnicos. Grandes ingenieros y pioneros de la aviación que habían cursado estudios fuera del país, como Ígor Ivanovich Sikorski, autor del primer avión quatrimotor del mundo (Sikorski Russki Vityaz, 1913), y uno de los primeros biplanos de bombardeo de la historia, de gran éxito durante los compases iniciales de la Primera Guerra Mundial (RBVZ Ilya Muromets, 1913).

Así, durante los primeros años del siglo XX, una pequeña clase intelectual y/o aristocrática rusa, influenciada por los avances franceses, se interesó por la aeronáutica. En estas iniciativas, que incluían pruebas de prototipos, de motor y vuelo, pruebas de altitud, peligrosas exhibiciones aéreas y vuelos de largo recorrido, participarían una serie de intrépidas mujeres fascinadas con la idea de volar, siempre secundadas por pilotos experimentados. Algunas de ellas incluso formarían parte de las fuerzas armadas rusas de la Gran Guerra, participando en vuelos de reconocimiento. Sin embargo, su participación como pilotos militares sería rechazada.

EL PRECEDENTE NO RECONOCIDO

Kuznetsova-Novoleynik en 1911

Domnikia Ilarionovna Kuznetsova-Novoleynik (1886-1962): Esposa del ingeniero, piloto e instructor de vuelo Pavel Andrianovich Kutznesov. Al igual que su marido, Domnikia tenía mucho interés en el mundo de la aviación: juntos asistieron a clases sobre pilotaje y conferencias de aeronáutica. Todo conocimiento de Domnikia era meramente teórico, pues la pareja disponía de un aparato de un solo asiento y por lo tanto ella no podía volar. Pero en una ocasión lo intentó. En mayo de 1911, Domnikia probó de despegar con un Blériot XI, perdiendo el control y estrellándose en el suelo, afortunadamente sin heridas graves. En junio del mismo año, un periódico sueco, publicó una fotografía suya señalándola como «la primera piloto rusa». En realidad, Domnikia nunca pudo sacarse la licencia oficial de piloto. Su marido abandonó el pilotaje en 1912 tras sufrir un grave incidente en Vladivostok. Formaron una familia feliz. La carrera de Domnikia despegó en el mundo de espectáculo, destacándose como actriz teatral e incluso directora.

LA PRIMERA PILOTO RUSA

Lidia Zvéreva

Lidia Zvéreva Vissarionovna (1890-1916): La primera piloto rusa con certificado de aviación. Hija de un general, recibe educación en la escuela femenina Mariinsky. Su marido fallece al cabo de dos años de matrimonio. Zvéreva ingresa en el club de vuelo en 1910, y en noviembre de 1911, con veintiún años, supera los exámenes, convirtiéndose en la primera piloto rusa y la octava mujer del mundo con licencia para volar. En la escuela aeronáutica conoce al que se convertirá en su segundo marido, un reputado instructor de vuelo, Vladimir Sliusarenko. Juntos realizaron varios vuelos de exhibición en Livonia, Curlandia, Bakú o Tiflis. (1911-1912).

En Riga, centro de una fábrica de construcción y reparación de aviones, fundan una nueva escuela de aviación, donde prosigue con sus clases magistrales de vuelo. En una de estas Lidia tuvo un accidente que casi le cuesta la vida, cuando un fuerte viento «empujó» su inestable Farman contra las gradas llenas de espectadores. Tras realizar una maniobra brusca, el avión volcó y ella impactó contra unos escombros. Afortunadamente en unas semanas estuvo recuperada.

Lidia Zvéreva, pionera de la aviación, murió trágicamente con tan solo 26 años.

Tras el estallido de la Gran Guerra, Vladimir traslada su empresa a Petrogrado, donde recibe una subvención para desarrollar aviones militares, de la clase Farman, Mourane-Saulnier o Lebed XII. Lidia Zvereva falleció de tifus el 15 de mayo de 1916. Un destino trágico para una joven de solo veintiséis años. La fábrica de su marido funcionó hasta la revolución de 1917. Poco después emigró a Australia. Atrás quedaba la piloto que abrió el camino a muchas mujeres.

EL ENIGMA SHAKOVSKAYA: PRINCESA, PILOTO Y REVOLUCIONARIA

Evgeniya Shakhovskaya (1889-1920): fue una pionera de la aviación rusa. Nacida en una familia aristócrata de San Petersburgo, era prima lejana de Nicolás II. Recibió una excelente educación y se convirtió en una buena atleta. Formaba parte del círculo de seguidores de Grigory Rasputín (1907). En 1911 empieza a tomar clases de aviación, y en 1912 supera el examen oficial de piloto militar en Alemania. Allí conseguiría un trabajo como instructora de vuelo. Es considerada una excelente aviadora, pero al mismo tiempo confiada y temeraria. Tuvo un accidente cuando el tanque de combustible de su avión se incendió, pero pudo aterrizar a tiempo y salir del aeroplano. Durante la guerra ítalo-turca, se ofreció al ejército italiano, pero su propuesta fue rechazada. En Alemania, conocería al famoso instructor Vsélovod Abramovich, uno de los grandes pioneros de la aviación rusa y uno de los principales discípulos de los hermanos Wright. Inician una relación sentimental, compartiendo muchos vuelos juntos.

La princesa Shakhovskaya en un aeroplano junto a Vsévolod Abramovich

En 1913 la princesa Shakhovskaya pierde el control de su biplano y se estrella, muriendo su marido de las graves heridas. Ella sobrevivió pero intentó suicidarse al enterarse de la muerte de su amado. Algunos la acusaron de un error fatal. Juró no volver a volar, pero al año siguiente incumplió su promesa.

La historia de Shakhovskaya aún es objeto de controversia, víctima de la moral de la época.

Durante la Primera Guerra Mundial, su figura alcanzó de nuevo gran notoriedad y polémica. Por una parte ella formó parte de vuelos de reconocimiento de la fuerza aérea zarista, siendo considerada la primera piloto militar de la historia, aunque no participó como piloto de combate. No se conservan documentos al respecto. En cambio si hay testimonios de que la joven princesa estuvo en boca de todas las reuniones palaciales de la aristocracia rusa por su vida agitada vida amorosa. Estacionada en Kaunas (Lituania), empiezan a circular rumores de sus numerosas relaciones con hombres y sus amistades germanófilas. Se la tilda de ninfómana, malversadora y se la acusa de alta tradición. Es condenada a muerte. El zar Nicolás la perdona personalmente al estar en estado de gestación. Es encerrada en un monasterio. Al cabo de unos meses es liberada, y cuando estalla la guerra civil rusa se une a los bolcheviques. Sirve en la lucha contra la contrarrevolución en la Cheka de Kiev, donde se distingue por su crueldad en los juicios y ejecuciones siempre con una pistola Mauser en mano. Dicen los rumores que se vengó de los hombres que la habían acusado durante la guerra. Durante este periodo se convierte en una adicta a la morfina. En una de las ejecuciones, y bajo los efectos de las drogas, mató a un compañero, e inmediatamente fue asesinada a tiros por el resto de los presentes (1920). Hay más teorías sobre su final; algunos rumores poco aceptados dicen que se casó con un oficial alemán en 1918 y que murió en Francia en 1933. Vida al borde de la destrucción? Víctima de una época? Sigue sin esclarecerse la tormentosa historia de la primera piloto de guerra.

LA ACTRIZ Y DISCÍPULA DE ANTHONY FOKKER

Liubov Golanchikova

Lyubov Alexandrovna Golanchikova (1889-1961): Aviadora, la tercera mujer rusa en recibir la licencia de piloto. Conocida también como la primera aviadora de Estonia. Probablemente nació en Viljandi, en el sur de Estonia. De familia modesta, su padre fallecería tempranamente. Su madre, Olga, se casó de nuevo y su padrastro la animó a tomar estudios. Se convirtió en «Molly», actriz infantil, cantante y bailarina con frecuentes actuaciones en Villa Rode, en las cercanías de San Petersburgo. A partir de 1910, en el mismo terreno donde se encontraba Villa Rode y un hipódromo, se empezaron a realizar espectáculos aéreos, con los mejores pilotos del momento (entre ellos la baronesa y primera mujer aviadora Raymonde de Laroche). Lyuba, que asistía como espectadora, quedó fascinada y empezó a tomar clases de vuelo, consiguiendo su licencia a finales de 1911.

No encontraba trabajo como piloto, y se dedicó a las exhibiciones aéreas, teniendo más de un susto y accidente. Al año siguiente destacó como piloto de pruebas. En Alemania conoció al prometedor diseñador de aeronaves Anthony Fokker, que ya destacaba por las excelentes capacidades de sus aviones. En 1912, estableció un récord en el espectáculo aéreo internacional al volar a 2200 metros de altitud, récord para un mujer. Fokker la contrató para promocionar sus aviones.

Galanchikova junto a León Letort en 1913. Colección de Jean-Pierre Lauwers.
https://earlyaviators.com/eljuba.htm

Durante la Gran Guerra, voló para la Cruz Roja; en 1917 voló como observadora de la flota imperial. Tras estallar la revolución, se unió a los bolcheviques y es posible que realizara vuelos de reconocimiento para la fuerzas revolucionarias. Formó pilotos en el escuadrón de entrenamiento de la Fuerza Aérea del Ejército Rojo. Emigró a Estados Unidos en 1923, donde intentó continuar con su carrera de piloto e incluso se preparó para ser la primera mujer en cruzar el Atlántico (1927), pero la propuesta no se materializó. Dejó de volar definitivamente en 1930. Años después trabajó como taxista en Nueva York, ciudad donde fallecería en 1959.

POR TIERRA Y AIRE

Elena Samsonova

Elena Pávlovna Samsonova (1890-1958): Hija de un ingeniero militar, cursó estudios superiores femeninos en la escuela Bestuzhev de San Petersburgo, caso excepcional para las mujeres de la época. Solo las más privilegiadas y preparadas podían llegar a él. Tras terminar, se desplazó a Varsovia donde aprendió a ser conductora, y participó en carreras de automóviles en su Rusia natal. Su amor por el motor continuó con un nuevo interés por volar, pero fue rechazada en la escuela de vuelo Gatchina. Pero Elena no se rindió y consiguió llegar a piloto tras superar los cursos y los exámenes en una escuela privada de aviación de Moscú (1913). Se convertía así en la quinta piloto rusa con licencia. Su carrera laboral regresó a tierra, ejerciendo de taxista. Durante la Gran Guerra trabajó como enfermera en Varsovia y como conductora de motocicletas en el frente suroccidental. Su salud empeoró y probablemente ya no regresó al frente. Cuando estalló la revolución, pudo servir de nuevo en el ejército, esta vez si consiguiendo ser valorada como piloto, y formando parte del 26º cuerpo de Aviación. En este punto de la historia se pierde casi todo rastro de su vida. Lo poco que se sabe es que fue a vivir a Sujumi, Georgia, ejerciendo de profesora de educación física.

LA PILOTO DE ODESA

Evdokia Vasilievna Anatra (1889-?): Pariente del millonario propietario del Odessa Aero Club, centro de una fábrica de aviones, en octubre de 1911 Evdokia abandonó su tierra natal para tomar clases y graduarse en la escuela de vuelo Gatchina, convirtiéndose en la tercera mujer rusa con licencia. Consiguió un récord de altitud con su aeroplano y participó en la primera guerra mundial en misiones de reconocimiento, estando activa hasta 1917.

Evdokia Anatra, con tocado blanco

LA CONDUCTORA DEL ZAR

Sofia Alekseevna Dolgorukova (12/12/1887–12/12/1949): Dama de honor de la corte imperial, hija del conde Bobrinsky y de su esposa, Nadezhda Polovtsova, una de las primeras astrónomas rusas. Sofía destacó desde pequeña por su inteligencia y múltiples intereses. En 1907 se casó con el príncipe Dolgorukov, capitán de la guardia, con quién tuvo una hija, también llamada Sofía. Se graduó como cirujana en el Instituto de la Mujer de San Petersburgo. Participó como voluntaria de la misión médica rusa en las guerras balcánicas (1913), siendo premiada por su gestión del estallido de una epidemia de cólera en Serbia. Sofia destacaba notoriamente en otro campo. Era conductora automovilista, siendo la única mujer participante en el rally de automóviles de Kiev organizado por Nicolás II en 1910.

Dolgorukova durante la carrera imperial de 1910.

Su interés también cubría el campo de la aviación. En 1912 se sometió a entrenamientos de vuelo en Francia bajo el tutelaje del señor Blériot. Regresó a Rusia e ingresó en la escuela imperial de pilotos, y en abril de 1914 obtuvo su licencia. Al estallar la guerra presentó su solicitud para ejercer como piloto militar, pero fue rechazada. En su lugar ejerció como hermana de la caridad. Tres años más tarde se le presentó una nueva oportunidad. Con la subida al poder de Kerensky, pudo ejercer como piloto imperial, sirviendo en el 26º destacamente de aviación. Pudo haber realizado varias salidas de reconocimiento aéreo. Con la subida al poder de los bolcheviques emigró a Londres con su hija y partir de 1926 vivió en Francia trabajando como taxista. Falleció en 1949. Su hija, Sofía Skipwith, conocida como la «princesa roja» por sus simpatías comunistas, tuvo un destacado papel en la Resistencia y contribuyó heroicamente al rescate de judíos durante el holocausto nazi.

UN CAPÍTULO OLVIDADO

Pese a las abismales diferencias de posibilidades respecto sus homólogos masculinos, las mujeres piloto jugaron un papel fundamental en los peligrosos inicios de la era de la aviación. Sus actos y hazañas contribuyeron al desarrollo tecnológico y a la popularidad del transporte aéreo. Se calcula que en 1911 el 20% de pilotos eran mujeres. Ese mismo año, tres mujeres rusas conseguían su licencia de aviación.

En los inicios de la Primera Guerra Mundial, el Servicio Aéreo Imperial Ruso tenía la flota más grande del mundo, superando a la francesa. En octubre de 1914 la fuerza rusa que actuaba en el frente oriental armó aviones para la combate aéreo y el bombardeo, otorgándole superioridad por aire hasta entrado 1916, cuando los reveses militares y el colapso económico bajaron drásticamente la producción de aviones y frenaron el desarrollo aeronáutico nacional. Algunas mujeres actuaron en misiones de reconocimiento aéreo.

Durante la Gran Guerra las mujeres sirvieron en el ejército ruso, una decisión de cierta finalidad propagandística: un cuerpo de tierra (Batallón de la muerte) y algunas aviadoras por aire, aunque siempre con funciones limitadas y bajo supervisión masculina. Con el nuevo poder soviético, Rusia fue el primer país en declarar la igualdad legal para las mujeres (una ideología que no siempre se exhibió en la práctica), lo que les permitió ingresar al servicio militar. Se abría la oportunidad de las mujeres de enrolarse como pilotos militares (la primera piloto militar de la historia fue Zinaida Kokorina en 1925). Las mujeres soviéticas tendrían un rol esencial durante la Segunda Guerra Mundial, también en el campo aéreo, con el 588.º Regimiento de Bombarderos Nocturnos, las famosas Brujas de la Noche.

Zinaida Kokorina, la primera piloto militar del mundo, fue instructora de algunas de las más destacadas mujeres piloto rusas de la Segunda Guerra Mundial, como la comandante Nina Raspopova

Descubre más sobre mujeres pioneras de la aviación.

CONSULTAS

https://archive.ph/xh6Al

https://es.rbth.com/historia/87298-primera-mujer-piloto-rusa-disenadora-aviones

LAS TROPAS MERCENARIAS MÁS FAMOSAS DEL MUNDO ANTIGUO

Sus hazañas bélicas fueron elogiadas por todo el Mediterráneo y trascendieron a través de las fuentes y las representaciones artísticas. Una selección de algunas de las tropas mercenarias y de élite más notorias de la antigüedad.

12. HABIRU

Los Habiru o Hapiru fueron un grupo social hurrita o amorrita, de vida nómada o seminómada habitante del Creciente Fértil, reclutado o esclavizado por reinos vecinos, como los hititas, los egipcios o los acadios. Habitualmente eran citados peyorativamente, como grupos de ladrones, asesinos o bandoleros que representaban una seria amenaza. En las Cartas de Amarna del siglo XIV, Amenhotep III o Akhenatón III se lamentan de las actuaciones y robos de ganado que causan las bandas de Habiru, que son descritos como forajidos, y también son llamados mercenarios y ladrones. Hay registros que atestiguan expediciones egipcias enviadas a Palestina para castigar a los Habiru. Otras fuentes los relacionan con los hebreos bíblicos y Canaán, si bien lo cierto es que el termino Habiru no describe a una etnia sino a grupos sociales marginales o aislados conformados por diferentes pueblos de la región.

Representación de guerreros habiru o cananitas

11. GAESATAE (Y OTRAS TRIBUS GALAS)

Grupo de mercenarios galos directamente relacionado con la tribu de los Allobroges, habitantes de los Alpes y las orillas del Ródano. Incursionaron en el norte de Italia en el siglo IV, y participaron en la Batalla de Telamón (225 aC), siendo reclutados por los tribus galas de los Boii y los Insubres en su lucha contra la República Romana. Los Gaesatae (literalmente «lanceros» o «armado con jabalinas, , su nombre proviene de la javalina llamada Gaesum) formarían la primera línea de batalla. Luchaban desnudos, hombres jóvenes y viriles, causando una fuerte impresión a los romanos (Polibio), iban adornados con brazaletes y collares, e estaban equipados con jabalinas, espadas y escudos. La coalición celta fue derrotada. Posteriormente unos 10.000 gaesatae se alzaron de nuevo, pero fueron aniquilados por Marcus Claudius Marcellus en la batalla de Clastidium (222 aC). Se dice que César reclutó a un grupo de Gaesatae para sus tropas mercenarias. A lo largo de la antigüedad clásica, cuerpos de caballería gala figuraron entre las tropas mercenarias más valoradas, formando parte de los ejércitos etrusco, cartaginés o romano.

Gaesatae a la carga durante la batalla de Telamón (225 aC)

10. MERCENARIOS LIBIOS

Los guerreros libios tuvieron una presencia importante como mercenarios en los ejércitos del Antiguo Egipto y especialmente en el Imperio Cartaginés. Para Egipto los pueblos libios situados al oeste del Nilo suponían una grave amenaza ya que constantemente incursionaban en su territorio. Una situación especialmente complicada durante las guerras libias de Ramsés III. Muchos de los guerreros libios derrotados fueron asentados en Egipto y pasarían a formar parte de las tropas auxiliares del faraón. En este periodo los guerreros libios son básicamente fuerzas de hostigamiento que no cuentan con escudo y utilizan el arco y la jabalina. Siglos más tarde, ocuparán un rol un poco distinto. La gran mayoría de fuerzas de Cartago estaban compuestas por tropas extranjeras provenientes del norte de África, la Península Ibérica o la Galia.

Fuerzas cartaginesas, con mercenarios íberos y libios entre sus filas.

Los libios fueron excelentes soldados que actuaban como infantería compacta equipada con cascos, grandes escudos, espadas y lanzas. También formaban contingentes de caballería de choque, armadas con lanzas y espadas cortas. Estas tropas tuvieron protagonismo durante la Guerra de los Mercenarios (hacia el 241-238 aC) que enfrentó a Cartago contra las tropas mercenarias rebeldes. Matón, uno de los líderes de la rebelión, era de origen libio.

9. MAMERTINOS

Moneda, representando un guerrero, emitida durante el dominio mamertino del norte de Sicilia (Siglo III aC). Los guerreros itálicos luchaban al estilo hoplítico, con casco, escudo redondo, panoplia y lanzas. Fuente: Wikipedia

Estos mercenarios itálicos procedentes de la región de Campania alcanzaron notoriedad al servicio de Agatocles, el Tirano de Siracusa (361-289 aC). Cuando este murió, la mayoría de bandas mercenarias fueron expulsadas por los siracusanos y los cartagineses, la potencia dominante en el Mediterráneo, regresando a su patria. Pero otro grupo fue acogido hospitalariamente en la ciudad de Messana. Los mercenarios se adueñaron de la ciudad causando una gran masacre (282 aC). Los mamertinos o hijos de Marte contaban ahora con un bastión desde donde practicar la piratería y extender su poder en el noroeste de Sicilia. Tiempo después estuvieron en guerra contra Pirro, que había invadido la isla. Pirro los derrotó, pero no capturó Messana. A continuación se enfrentaron a Hierón II de Siracusa, el cual estuvo a punto de aniquilarlos y conquistar su ciudad, pero los mamertinos pidieron ayuda a una flota púnica, que provocó la retirada de los invasores. Temerosos de la influencia cartaginesa, los mamertinos, divididos políticamente entre las dos grandes potencias del Mediterráneo, se decantaron por pedir ayuda y protección a Roma, cayendo bajo su órbita. Esto provocó la alianza entre Siracusa y Cartago, estallando la Primera Guerra Púnica (264-241 aC).

8. PELTASTAS

Guerrero peltasta

La infantería ligera griega por excelencia, estas tropas mercenarias tuvieron su origen en Tracia, siendo reclutados progresivamente en distintitas polis griegas a partir de la Guerra del Peloponeso. Sin ninguna armadura, los peltastas vestían con una túnica, botas y gorro, un escudo de pieles, y llevaban jabalinas que utilizaban como proyectiles contra las cargas de caballería, en escaramuzas, o cuando las tropas enemigas se encontraban en retirada. También disponían de espada o puñal, utilizada como último recurso. Debido a su debilidad, los peltastas se utilizaban principalmente como soporte. Sin embargo, su éxito fue notable, representando un contrapunto a los pesados hoplitas. En la batalla de Lequeo (391 aC, Guerra de Corinto) los peltastas del ateniense Ifícrates vencieron a los hoplitas espartanos, soprendidos en una serie de emboscadas. Alejandro Magno adaptó los peltastas en un cuerpo llamado Hispapistas.

7. HONDEROS RODIOS

Estas tropas de especialistas con honda, originarios de la isla de Rodas, fueron muy apreciadas. Las hondas estaban hechas de cuero y tela y las cuerdas con cáñamo y lino. Los hondero rodios se podían mover ligeramente ya que disponían de nula o escasa protección, tan solo un pequeño escudo y en ocasiones un casco o gorro. Sus tiros podían alcanzar distancias de 400 metros, causando estragos a más de 100 metros. Participaron en las guerras médicas y en la Expedición de los Diez Mil, donde su actuación en la Batalla de Cunaxa (401 aC) permitió a los griegos hacer retroceder a los arqueros persas y tener la posibilidad de retirarse. Los honderos rodios fueron los mejores honderos de todo el Mediterráneo oriental.

Hondero griego

6. CABALLERÍA NÚMIDA

Según muchas fuentes, la mejor caballería de África y quizás de todo el Mediterráneo. Los númidas eran jinetes expertos muy hábiles que no usaban silla de montar y dirigían su caballo, de menor tamaño que el de otras regiones, con un lazo en el cuello o un palo. El jinete solía llevar una piel de leopardo y como protección tan solo un pequeño escudo redondo. Como armas ofensivas iban equipados con jabalinas y una espada corta. Su principal función era la de jinete hostigador, con tácticas móviles, ataques rápidos y abiertos o contraataques. Protagonistas durante la Segunda Guerra Púnica, fueron eficazmente empleados por Cartago (un buen ejemplo fue la Batalla de Trebia, 218 aC), y también por Roma, siendo decisivos en la batalla de Zama (202 aC). Los númidas participaron en las campañas africanas de la segunda guerra civil de la República Romana (49- 45 aC), que enfrentó a César y Pompeyo. Roma adoptaría esta caballería en la nueva unidad auxiliar montada de los Equites.

Caballería númida a la carga

5. ARQUEROS CRETENSES

Arquero cretense

El uso de arco y flechas por parte de cazadores en Creta se remonta al periodo minoico (2200 aC). Los arqueros cretenses, era especialistas, destacaban como profesionales respecto al resto de arqueros de la Grecia continental por la fabricación de arcos compuestos de madera con capas laminadas de tendones y cueros laboriosamente encordadas, que le daban al arco un mayor alcance. Estos guerreros solían contar con un pequeño escudo circular y un casco. Su fama como los mejores arqueros del Mediterráneo se tradujo en su reclutamiento como mercenarios en muchos ejércitos de la antigüedad. Participaron en la Expedición de los Diez Mil en el corazón del Imperio Persa (401 aC), formaron parte de las tropas de Alejandro Magno, y tras la conquista romana de Grecia, se convirtieron en tropas auxiliares básicas de la República Romana. Durante dos siglos, casi todos los arqueros de Roma procedían de Creta. Los arqueros cretenses continuaron teniendo presencia durante la Edad Media, al servicio del Imperio Bizantino.

4. TRACIOS

Jinete tracio

Conocidas y temidos por su fiereza y descontrol, las belicosas tribus tracias, originarias del norte del mar Egeo, adoraban la guerra y el saqueo. Estos codiciados guerreros jugaron un papel destacado en las luchas de las polis de la Antigua Grecia. Sirvieron a numerosos reinos como el de Lidia, el Imperio Persa, los Seléucidas, o la Roma Republicana e Imperial. Durante casi cinco siglos muchas tribus tracias se unieron creando el rico reino Odrisio (V aC- I aC). Los mercenarios tracios podían actuar como hábiles cuerpos de jinetes auxiliares o como una versátil infantería ligera, que empleaba una gran variedad de armas, desde jabalinas a espadas cortas (sica), lanzas, dagas, hachas, garrotes, la hoz llamada falx, o la temida rhomphaia, a medio camino entre una gran espada y una hoz.

3. ARQUEROS NUBIOS

Nubia, la región más codiciada por el Antiguo Egipto, contaba con grandes riquezas y mano de obra. Con una relación variable con el reino de los faraones a lo largo de los siglos, Nubia conquistó Egipto en el siglo VIII aC y se enfrentó a las invasoras tropas del Imperio Asirio. Posteriormente resurgió con el poderoso reino meroítico de Kush (300 aC- 300 dC) desafiando incluso al Imperio Romano. Era el hogar de feroces guerreros que destacaban por su legendaria destreza con el arco. De hecho, Ta-Seti, un antiguo término egipcio utilizado para designar a Nubia durante miles de años, significa «Tierra del Arco».

Los arqueros nubios, guerreros de élite

Los arqueros nubios utilizaban arcos simples y arcos compuestos hechos de madera de palma curada y flechas de caña, a menudo envenenadas. Precisos y letales, contingentes de arqueros nubios fueron reclutados como mercenarios e incluso integrados como tropas reales por los faraones egipcios. El primer uso de mercenarios nubios por parte de Egipto tuvo lugar durante la Sexta Dinastía del Reino Antiguo de Egipto, hacia el 2300 aC. Arqueros nubios también lucharon al servicio del Imperio Persa. Arqueros a pie y a caballo nubios continuaron destacando tras la caída del reino de Kush y el surgimiento de los reinos cristianos de Nobatia y Makuria (siglos III-IV).

2. HOPLITAS GRIEGOS

Los mercenarios griegos fueron algunos de los guerreros más afamados de la antigüedad, especialmente conocidos por sus campañas orientales. Estos guerreros combatieron en los confines del mundo: El norte de África, Fenicia, Persia, Escitia, Bactria o la India. La llamada «revolución hoplítica», que se produjo en las polis griegas durante el periodo arcaico, cambió para siempre el arte militar. Fechada hacia los siglos VIII-VII antes de Cristo, los ciudadanos convertidos en milicia de infantería pesada, eran entrenados duramente, y se preparaban con un equipo que ellos mismos podían comprar, y que incluía armadura pesada, coraza, casco corintio, un gran escudo circular y una lanza de más de dos metros como arma principal. Los hoplitas se convertirían en la base de los ejércitos de la Antigua Grecia a partir de entonces. Su estrategia principal era la de lanceros, en la formación cerrada y compacta llamada falange. El grupo más particular y temido fue el de los espartanos. Los mercenarios griegos fueron frecuentemente reclutados por el Imperio más poderoso del periodo, el Imperio Aqueménida; son también los famosos Diez Mil que relata Jenofonte en el Anábasis, la odisea de los mercenarios griegos al corazón del Imperio Persa y su épica retirada. Los mercenarios hoplitas tuvieron un papel fundamental en la Guerra del Peloponeso, y lucharon al servicio de lidios, egipcios, cartagineses o romanos, entre muchos otros pueblos.

Jenofonte y Los Diez Mil llegan a Trebisonda. Ilustración de German Vogel. Siglo XIX

1. HONDEROS BALEARES

Los guerreros íberos fueron reclutados por las dos potencias del Mediterráneo, Cartago y Roma. De todos los mercenarios ibéricos, los que alcanzaron un mayor prestigio fueron los honderos baleares, procedentes de las islas de Mallorca y Menorca, cunas de la cultura talayótica. De antigua vida pastoril, se trataba de verdaderos especialistas con la honda, que dominaban a la perfección. Siempre llevaban encima tres hondas de diferentes tamaños, adaptadas según la necesidad y la distancia con el enemigo. La de mayor tamaño ligada en la cintura, la mediana en la mano y la más pequeña, destinada a tiros cercanos, en la cabeza. Los proyectiles podían ser de piedra, de terracota o plomo. Como equipo también llevaba un escudo de piel de cabra.

Honderos baleares

Su capacidad fue muy admirada por los cartagineses que les reclutaron a través de levas voluntarias para sus campañas contra los griegos en Sicilia, o durante la Segunda Guerra Púnica, aunque con el tiempo también hicieron levas forzosas. Aníbal los consideraba soldados irremplazables pues su precisión y alcance era mayor que la del arco. Situados en la vanguardia del ejército, actuaban como fuerzas de choque hostigando sin cesar al enemigo. Cuando este estaba demasiado cerca, se retiraban dejando paso a la infantería pesada. Roma también apreció la capacidad de los honderos militares por lo que dispuso de estas tropas de élite en la guerra de Yugurta (111 aC) o en la campaña de las Galias (hacia el 56 aC).

https://www.warhistoryonline.com/ancient-history/elite-island-skirmishers-mediterranean-cretan-archers-balearic-rhodian-slingers.html?chrome=1

HERMANN DETZNER, AVENTURAS EN NUEVA GUINEA. HÉROE O IMPOSTOR?

Una de las grandes hazañas de la Primera Guerra Mundial es la del comandante alemán Paul Von Lettow-Vorbeck, conocido como El León de África, que resistió y combatió con sus askaris a las fuerzas aliadas en Tanganika, a través de una marcha épica por las sabana africana durante todo el conflicto sin llegar a ser derrotado. Otro personaje con una historia similar, pero mucho menos conocida, es la del oficial y explorador alemán Hermann Detzner, apelado «El Lettow-Vorbeck de los Mares del Sur«, que durante la Gran Guerra se escondió en la selva de Papúa Nueva Guinea, evadiendo las tropas australianas durante 4 años, alcanzando lugares inhóspitos. Su libro relatando esta aventura, Cuatro años entre caníbales: Nueva Guinea, tuvo un tremendo impacto en la sociedad del momento, pero con el tiempo se puso en duda su credibilidad, que aún hoy es objeto de debate.

Hermann Detzner

LLEGADA A NUEVA GUINEA

Hermann Detzner (1882-1970), nacido en Espira, el Palatinado Bávaro, era hijo de un prestigioso dentista, Johan Philipp Detzner. En una familia de clase media con nueve hijos, fue formado como topógrafo e ingeniero. Participó en las expediciones científicas alemanas a Kamerún (1908-1913), con el propósito de delimitar las fronteras y explorar el Valle del Níger. Metódico, decidido y duro, su meticulosidad y buen hacer harían que pronto fuese llamado para una nueva expedición colonial.

Postal alemana de la Nueva Guinea Alemana

La colonia de la Nueva Guinea Alemana estaba formada por el territorio de Kaiser-Wilhemland, colonizada desde 1884, incluyendo la parte nororiental de la isla de Nueva Guinea, la isla de Nueva Pomerania (Nueva Bretaña), Nueva Mecklenburg (Nueva Irlanda) y otras islas menores. Nuevos territorios serían integrados a los territorios alemanes del Pacífico: Nauru, las Islas Marshall, y posteriormente Palau, las islas Marianas y las islas Carolinas (1899).

Puesto colonial alemán en Nueva Guinea, 1884.

El ingeniero, topógrafo y militar Herman Detzner llegó a Nueva Guinea en 1913 con la misión de mapear e inspeccionar la frontera poco definida entre el territorio británico de Papúa y la colonia alemana. Un territorio fronterizo, que pese a la expedición conjunta realizada en 1909, mostraba muchas imprecisiones y discrepancias en su delimitación tierra adentro. Muchos buscadores de oro provenientes de la parte británica cruzaban la frontera sin ningún control. Al fin y al cabo los alemanes se habían instalado en las regiones costeras y fluviales estableciendo plantaciones, especialmente de copra, y adentrándose muy poco hacia el interior.

En marrón, Nueva Guinea Alemana (Kaiser Wilhelm Land). Detzner pasó escondido toda la guerra en la Península de Huon, al norte del golfo del mismo nombre.

LA EVASIÓN

Detzner se encontraba explorando el interior de la isla de Nueva Guinea cuando estalló la Gran Guerra. La guarnición alemana de Nueva Pomerania, principal base germana en la región, fue fácilmente derrotada por las tropas australianas en la batalla de Bita Paka (11 de septiembre de 1914, isla de Nueva Bretaña). Días después, las tropas australianas asediaban Toma, en las afueras de la actual ciudad de Rabaul. Los alemanes, muy inferiores en número y armamento, se rindieron sin luchar. El 21 de septiembre el gobierno alemán ofreció su rendición y la colonia entera fue ocupada por los australianos.

Nativos melanesios entrenados por reservistas alemanes, poco antes de la llegada de la expedición australiana.

Para 1915 la única resistencia al mandato australiano era la de un terco explorador en paradero desconocido. Sin contacto por radio y tras rechazar la rendición exigida por las autoridades, Detzner, el sargento Konrad y unos pocos policías coloniales y sirvientes partieron hacia el norte desconocido, atravesando el río Markham (camino de Morobe a la península de Península de Huon) con el objetivo de evadir las fuerzas de ocupación. La malaria empezó a azotar a los fugados. El segundo al mando, el sargento Konradt, junto con otro oficial, fueron pronto capturados por las fuerzas australianas (primavera de 1915). Detzner prosiguió con su evasión hacía la desconocida península de Huon, teniendo una baza en mente. Allí son ayudados por una remota misión luterana llamada Sattelberg, (cerca de la ciudad portuaria de Finschhafen) que había hecho juramento de neutralidad con los australianos. Dirigida por el misionero alemán Chistian Keysser, el grupo fugitivo es acogido a regañadientes, prometiendo mantener en secreto la presencia de Detzner y su tropa. Tras las últimas bajas, la banda de Detzner es formada por solo 24 hombres, de los cuales 4 son oficiales alemanes. Contar con guías nativos permitía al grupo tener alternativas a la relativamente segura base de Sattelberg; si era necesario podían adentrarse hacia las remotas montañas Saruwaged o a las Montañas Finisterre, lugares inaccesibles para los australianos, que viajaban en patrullas más grandes. Detzner relató como su banda de fieles nativos vagaba altiva por la selva alzando la bandera imperial y cantando canciones patrióticas como la «Die Wacht am Rhein» o «Der Lindenbaum«

Postal alemana de FriedrichWilhelmsHafen (Madang), en el norte de la Isla de Nueva Guinea

Los intentos de escape por tierra y mar a la Indias Holandesas, territorio neutral en la parte oeste de la isla, resultaron infructuosas. El primer intento se realizó por tierra en 1916: Detzner y sus hombres avanzan hacia el oeste; seran los primeros europeos en cruzar la cordillera Bismarck, cerca del Monte Hagen (Tierras altas de Nueva Guinea), altas cumbres que superan los 3000 metros . Pero azotados por las enfermedades y frenados por la difícil orografía, tuvieron que retroceder. Un año más tarde, en 1917, el capitán lo intentó de nuevo. Se dispuso a salir sigilosamente de la Nueva Guinea Alemana con dos canoas, llegando cerca de Madang, pero fue bloqueado por un buque de guerra australiano, el HMAS una, y tuvo que dar marcha atrás. A partir de entonces, un Detzner desmoralizado y algo enfermo dedicó su tiempo a observar la fauna y flora de la inhóspita región de Huon. Los australianos, con una nula preocupación por la situación de Detzner, no hicieron ningún esfuerzo más para capturarlo. Tras cuatro años escondido, y tras conocer el fin de la guerra a finales de 1918, Detzner ofreció su rendición el 5 de enero de 1919. Se presentó a los cuarteles de Finschhafen con el uniforme completo y ondeando la bandera imperial. Bien tratados por los australianos, fueron los últimos alemanes en rendirse en el mayor conflicto que el mundo había vivido.

UN HÉROE ACORRALADO

Tras ser internado brevemente en Gran Bretaña, fue recibido como un héroe en Alemania, e ingresó en los archivos coloniales de Baviera. Su prolífica obra relatando sus aventuras en Nueva Guinea se convierte en los años posteriores en un referente en el campo de la antropología y la naturaleza de la isla. Cuatro años entre caníbales: Nueva Guinea (1921), tiene gran éxito en Alemania y Gran Bretaña y es traducido a varios idiomas. El texto fue desvalorizado contemporáneamente por sus numerosas imprecisiones.

Cuatro años entre caníbales, de Hermann Detzner, una obra polémica

Entre sus críticos se encontraban el propio misionero Christian Keysser, que le acusó de apropiarse de algunos de sus logros geográficos y de exploración; o del respetado biológo y ornitólogo Ernst Mayr que desmintió muchos elementos de la obra . Exageraciones, imprecisiones geográficas y falta de rigor científico y de pruebas documentales (ciertamente había perdido parte de su equipo topográfico en la jungla) dejaron en evidencia a Detzner, que en 1932 admitió haber mezclado realidad y ficción y reconoció haberse dejado llevar por la imaginación. Sin duda se trataba de una buena novela de aventuras. Sus épicas luchas en la jungla contra las tropas australianas eran mera ficción. Muchas cumbres, localidades remotas, o peligrosas tribus nativas citadas en la obra, nunca fueron realmente alcanzadas por Detzner. El oficial alemán apenas contaba con armamento, pasando la mayor parte de su tiempo en la seguridad que le ofrecía su campamento secreto en la misión luterana de Sattelberg. Renunció a la prestigiosa Sociedad Geográfica de Berlín y se alejó de la vida pública. Posteriormente trabajó para la Abwehr, el servicio de inteligencia de la Alemania nazi, y desde 1939 perteneció a la Wehrmacht. Aún así, mantuvo su puesto como archivero e incluso trabajó para una editorial. Murió en 1970.

Pese a su clara desacreditación, su obra continuó circulando en sectores del mundo académico y científico alemán hasta los años 70. En la década de los 90 se reparó parcialmente la reputación de Detzner, pues se puso de nuevo en valor su coraje y capacidad de supervivencia, así como las notas y descripciones sobre la fauna y la flora de las regiones inexploradas del norte de Nueva Guinea, a pesar de las grandes partes ficticias de su obra.

Hermann Detzner, el explorador que fue engullido por sus propias mentiras, ensombreciendo los logros de un superviviente, el último resistente alemán de la Gran Guerra.

https://www.tahiti-infos.com/Hermann-Detzner-l-irreductible-Allemand-de-Nouvelle-Guinee_a165144.html

http://www.shotinthedark.info/wp/?p=81795

SEIS GRANDES MUJERES VIAJERAS DEL SIGLO XIX

Un acercamiento a la vida de mujeres excepcionales que rompieron las barreras de su época para vivir una vida de aventura.

LA AMA DE CASA QUE DIÓ LA VUELTA AL MUNDO

Ida Laura Pffeifer (1797-1858, Austria): Una de las grandes exploradoras europeas. En una familia de comerciantes, recibió una educación estricta y creció en un ambiente masculino. Al fallecer su padre, su madre intentó revertir sus modales y vestimenta; pues tenía que cumplir con los deberes de su sexo. Pero Ida ya soñaba en un mundo de aventura. Se casó con Mark Anton Pfeiffer, un hombre de negocios (1820). Se separaron amistosamente y Ida cuidó de sus dos hijos teniendo grandes dificultades para encontrar trabajo y alimentarlos. En una visita médica a Trieste (1837) Ida vió por primera vez el mar, y su deseo por viajar se convirtió en imparable. Con 44 años deja Viena y se embarca en un periplo peligroso a Tierra Santa (1842), donde pasa por Constantinopla, Chipre, y ciudades del Levante, Sidón, como Tiro, Acre, Beirut, hasta Jerusalén, donde conoce al Conde checo Friedrich Von Berchtold (1781-1876), que la introduce en el mundo de la botánica. Junto a él realiza salidas por Tierra Santa, Nazaret o el Lago Tiberíades, entre otros. Junto a otro aristócrata, llamado Satter, visita las pirámides de Egipto, escalando la pirámide de Keops. Después viajará en camello hasta Suez, y ya de vuelta realizará un recorrido por las islas del Mediterráneo y la Península Italiana.

El ascenso a la Gran Pirámide

Su intención de completar la vuelta al mundo la llevará a Brasil, donde junto a Berchtold, sufrirá un intento de asesinato. Continuará sola visitando la reina Pomare de Tahití y de allí a China y Macao, donde conoce las costumbres locales y es un reclamo por los sorprendidos habitantes. Pfeiffer visitó muchos templos en Ceilán e India, y estuvo presente en cacerías de elefantes y tigres. Cruzó la desconocida Persia y los desiertos de Mesopotamia, donde fue encontrando las ruinas de las antiguas ciudades de Ctesifonte, Nínive o Nimrud. En Tabriz fue asaltada y sufrió muchas penurias, pero finalmente consiguió llegar a salvo. Su odisea tuvo un amplio reconocimiento mundial.

Su segundo viaje  al mundo (1851-1855) la llevó a Indonesia, donde conoció la tribu de los Daiak y se adentró en territorio desconocido de las Indias Holandesas, recolectando especies de insectos. En medio de la selva de Sumatra fue obligada a retroceder por la tribu de los Battak, practicantes del canibalismo. Durante este viaje fue afectada también por el paludismo. Cruzó el Pacífico para recorrer California, la costa de Perú y Ecuador, donde pudo ver la erupción del volcán Cotopaxi y donde temió por su vida al caer en un río lleno de caimanes. En el último tramo de su vida visitó la Costa Este Americana y paso por las Islas Azores, donde vivía su hijo Óscar.

Ilustración de The Story of Ida Pfeiffer and her Travels in many Lands (1879). Embarcación en Madrás, India.

Su última aventura fue en la Isla Mauricio y Madagascar, en tiempos de la reina Ranavalona I (1782-1861), donde fue víctima de un complot político secreto y de un posible golpe de estado. El complot fue descubierto y Ida y los otros aristócratas sufrieron una terrible deportación, con Pfeiffer quedando gravemente enferma de paludismo. Murió en Viena con 61. Sus relatos y diarios de viaje (El más famoso es Viaje de una mujer alrededor del mundo) y sus contribuciones culturales y etnográficas son ampliamente reconocidas.

UNA MADUREZ DEDICADA AL VIAJE

CARLA SERENA (1820-1884): Caroline Hartog Morgensthein. Exploradora y escritora belga. Nunca es tarde para encontrar tu camino. Nacida en Amberes, se casó con el empresario veneciano León Serena y fueron a vivir a Inglaterra. Pero el clima británico no era recomendable para su dolencia y los médicos le recomendaron un cambio de aires. Así Carla empezó su exploración del mundo en solitario con 53 años.  Su primera parada es la Exposición Universal de Viena (1873). Se traslada a Estocolmo donde consigue la protección especial del rey Oscar II en una ruta de Suecia a Noruega. A continuación viaja hacia el Mediterráneo y Oriente: Grecia, Turquía, Siria,  Palestina, Egipto, (partes del imperio otomano). De todos sus viajes escribirá sus cartas de viajes, que serán un material muy valioso de información geográfica y etnográfica (Cartas de Austria, Letras Escandinavas, Cartas helénicas..).

Carla Serena, dibujo de P. Ross.
Ilustración de la mujer. Retratos de mujeres notables.
Año 2, número 16. Barcelona, 1884

Entonces se dirige hacia zonas recónditas del Cáucaso, donde vive dos años entre tribus remotas del Caspio y el Mar Negro (Armenia, Abjasia, Georgia, Mingrelia). Estalla la guerra ruso-turca cuando se encuentra en la región (1877), sus actos valdrán el reconocimiento explícito del zar Alejandro II. Se refugia en Persia, y parte hacia las tierras de los nómadas calmucos, siendo recibida por el Gran Lama. Regresa a través de Moscú a tierras europeas, Viena, París y Lisboa. Es una de las primeras mujeres nombrada corresponsal. En 1880, en Madrid, da una conferencia sobre los pueblos de la región caucásica, con la presencia del presidente Cánovas del Castillo. Es felicitada y aplaudida fervorosamente. Sus informes de viajes serán publicados durante los años siguientes.

3 de agosto de 1880, París. Señora: Vuestra narración me ha interesado singularmente. Entre los viajeros útiles y valerosos de este siglo hay una viajera: sois vos. El porvenir os tributará el homenaje que yo me complazco en poder tributaros hoy». Víctor Hugo

LA PINTORA QUE RECORRIÓ EL MUNDO EN BUSCA DE FLORES

North en Ceilán. Hacia 1879. Fotografia de Julia Margaret Cameron (1815-1879)

Marianne North (1830-1890, Reino Unido): Naturalista y prolífica pintora británica. Hija del diputado al parlamento Frederick North. Su deseo de juventud de convertirse en cantante se frustró al no tener las habilidades necesarias, pero pronto desplegaría su talento en otros campos. Al morir su madre, Marianne empieza a pintar flores (1855), su otra gran pasión y decide dedicarse a la pintura natural. Para hacerlo quiere recorrer el mundo. Primero viaja con su padre por Europa, y luego en Oriente Próximo y Egipto, recorriendo el Nilo. En 1864 su padre enferma y muere. Huérfana, pronto iniciaría sus viajes en solitario. Primeramente, pasa un tiempo pintando en la isla de Sicilia. En 1871 viaja por Norteamérica; realiza una estancia en la selva de Brasil instalada en una cabaña; Pasa unos meses en Tenerife, y luego se dirige  a California, donde muestra su preocupación por la destrucción de las secuoyas. Recorre grandes territorios del continente asiático donde sigue con su destacada obra naturalista: Japón, Java, Borneo, Sri Lanka, India (1878). De regreso a Inglaterra dona parte de su obra al Real Jardín Botánico de Kew, en el sur de Londres,  a cambio de mantener en exposición una galería suya. Los nuevos edificios son diseñados por James Fergusson. Su galería se inaugurará en 1882.

Banksia de Tasmania. 1881. Marianne North

Años más tarde viaja a Oceanía a sugerencia de su amigo Charles Darwin. Australia, Nueva Zelanda (1881), Sudáfrica o las Seychelles y Chile (1885), ampliando su colección a más de 800 obras. Cabe destacar que además de plantas, también pintó animales mostrando interés por la zoología, así como paisajes exóticos, poblados y nativos, añadiendo valor geográfico y cultural.  

Su obra, de gran belleza artística, tiene además un excepcional calidad y valor científico, representando la naturaleza tal como la veía. Kew Gardens afirma tener la única exposición individual permanente de una artista en Gran Bretaña. Su autora, Marianne North.

Exposición de Marianne North en Kew Gardens (Reino Unido)

LA EXPLORADORA QUE RECURRIÓ AL VIAJE COMO TERAPIA

Retrato de Izabella Bird

Izabella Bird (1831-1904 Yorkshire, Reino Unido): Exploradora y naturalista británica. Primera mujer elegida por la Royal Geographic Society. Tuvo una infancia agitada, con la muerte de su padre y varias mudanzas. De salud delicada, con problemas de espalda, no fue hasta los cuarenta años que un doctor le aconsejó viajar. Comenzaba una nueva vida para ella. Primero viajó a Australia, que no le agradó, y luego a por las islas Sandwich (Hawaii) aprendiendo a montar a caballo; estuvo en California (1973) donde recorrió más de 800 millas y tuvo un romance con un bandido. En 1878, atraída por el continente asiático, viajó a Japón, China, Manchuria, Corea, Malasia y Singapur, donde hizo grandes aportaciones culturales y etnográficas sobre estos países. Se casó con el misionero John Bishop en 1881. Este murió en 1886.

Retrato de dos Ainu de Japón. Unbeaten Tracks in Japan, 1880. Obra de Isabella Bird

Bird, se interesó por la medicina y con 60 años, trabajó como misionera y enfermera en la India. Tras recorrer Ladakh, Tíbet, Persia, Kurdistán y Turquia, le fue concedida por el majahará de Kashmir unas tierras para construir un hospital, el John Bishop Memorial Hospital. Incansable, en 1891 viajó hasta Armenia, denunciando en la camara de los lords, la persecución de los cristianos en Kurdistán. En 1897 regresó a China para viajar por los ríos Yangtzé y Han, y en 1904 viajó con los bereberes de Marruecos, muriendo ese mismo año.

LA VUELTA AL MUNDO EN SOLITARIO

Nelly Bly (1864-1922, Estados Unidos): Elizabeth Jane Cochran, pionera del periodismo, corresponsal de guerra y escritora feminista. Proveniente de una familia modesta de Pensilvania, fue conocida como Pinky a causa de su afición al rosa. Sus inicios en el mundo periodístico se produjo a raíz de una carta que escribió en el Pittsburgh Dispatch denunciando una columna sexista. El mismo editor quedó tan gratamente sorprendido que la fichó como reportera. Empezó a ser conocida como Nellie Bly.  Tras escribir varios artículos, viajó a nueva York donde trabajó en una trabajo de investigación en el que tuvo que infiltrarse en un asilo psiquiátrico. Denunció los abusos y condiciones horribles en que vivían las internas.

Nelly Bly siendo recibida en Nueva Jersey. Frank Leslie’s Illustrated News, 1880. Su viaje asombró a la prensa internacional.

En 1889 se embarcó en la aventura que la haría conocida: dar la vuelta el mundo en un viaje patrocinado por The New York World, emulando la obra de Julio Verne. Otro periódico envió otra reportera en su competencia, dando la vuelta en el sentido inverso. Llegó a Gran Bretaña, pasó a Francia, donde se encontró con Julio Verne “Si usted es capaz de realizarlo en 79 dias, la felicitaré públicamente” De Italia cruza todo el Mediterráneo hasta el Canal de Suez, el Mar Rojo y hasta Adén. Viaja hasta Ceilán, Malasia, Singapur, Hong Kong y Japón. Cruza el océano hasta San Francisco. Atravesará todo el país en tren para llegar a la costa este. El 25 de enero de 1890 llega a Nueva York, en un récord de 72 días. Su hazaña resonó en la prensa mundial. Su viaje es notorio porque lo realizó  mayoritariamente en solitario, sin la protección de ningún hombre. Se casó con un millonario en 1895. Cuando este fallece en 1904, Bly se hace cargo de la empresa, y realiza mejoras para los trabajadores. Finalmente acaba arruinada y se dedica de nuevo al periodismo. Cubrió la convención de 1913 para el sufragio femenino y actuó como corresponsal de guerra en el frente oriental de la Gran Guerra, en la zona de guerra entre Serbia y Austria, siendo incluso detenida, al ser confundida con una espía inglesa. Murió de neumonía en 1922.

Ilustración, 1890

UNA DAMA RECORRIENDO EL MUNDO EN BICICLETA

Annie Londonderry (1870-1947, Riga): Annie Cohen Kopchovsky. Primer mujer en recorrer el mundo en bicicleta. Una mujer feminista adelantada a su tiempo con afán de aventura y superación. Nacida en una familia judía de Riga, entonces parte del imperio ruso . Emigró a Estados Unidos de muy pequeña. Con su familia se instalaron en Boston. Convertida en ciudadana americana, su padres murieron con 17 años y tuvo que cuidar de sus hermanos hasta que se casó con Max Kopchovsky, un judío ortodoxo vendedor ambulante. Tuvieron 4 hijos. Annie se dedicaba a vender pósteres publicitarios per a varios periódicos locales. Todo empezó con una apuesta con amigos y con la conjetura de que ninguna mujer podría hacer la vuelta al mundo en bicicleta. Annie fue retada a cambio de 10.000 dólares y esta aceptó el desafío. Al mismo tiempo Annie llegó un acuerdo con la empresa Londonderry Lithia Spring Water Company para llevar consigo una placa publicitaria. Desde aquel momento Annie pasó a adoptar el seudónimo Londonderry. Annie se preparó informándose sobre los sitios de descanso y comida para ciclistas y viajeros. El 27 de junio 1884  inicia su aventura con una blusa, falda larga y pistola. Partía de la Massachusetts State House y su primera parada fue Chicago. Llegaba el duro invierno y Annie, que había perdido mucho peso y notaba el cansancio, cambió su bicicleta por un nuevo modelo más ligero (Sterling Bycicle Co) y se cambió de ropa vistiendo pantalones bombachos.

Annie con su bicicleta

Desde Nueva York cogió un ferry que la llevó al norte de Francia; de París tardó dos semanas en alcanzar Marsella. Cruzó en barco el Mediterráneo hasta Jerusalén, Egipto, Yemen, Pasando a Asia Oriental, Ceilán, Singapur y Japón. En cada parada, daba charlas sobre su aventura, generalmente, un poco adornadas. En septiembre de 1895 estaba de vuelta a Estados Unidos, recorriendo California, Arizona Nuevo México, Nebraska hasta alcanzar Chicago. Llegó dos semanas antes de lo previsto recibiendo los 10.000 dolares.

Se trasladó a vivir a Nueva York con su familia, desde entonces trabajó como periodista para el New York World (firmando como “The New woman” y más tarde como vendedora de ropa. Pasó sus últimos años en completo anonimato. Pocos se acordaban de la chica que recorrió el mundo en bicicleta y que despertaba admiración a su paso.

Soy una periodista y una nueva mujer. ¿Por qué? Porque me creo capaz de hacer cualquier cosa que pueda hacer un hombre” Annie Londonderry

https://www.lavanguardia.com/ocio/viajes/20200710/482055300279/annie-londonderry-vuelta-al-mundo-bicicleta-grandes-viajeras.html

LOS HUNOS EN ASIA CENTRAL

Conocidos sobre todo por el rey Atila y sus aterradoras hordas que invadieron al Imperio Romano a mediados del siglo V, los hunos fueron en realidad un conjunto de pueblos nómadas de origen discutido, probablemente túrquico, que se desplazó en diferentes oleadas migratorias. Partiendo de la cordillera del Altái y el Norte de la Gran Muralla entre los siglos III y IV, hicieron tambalear los equilibrios de poder en Eurasia. Los hunos son muy relevantes en la historia de Persia y la India.

Guerra de Sukhra y Heftalitas en Shahnameh. Tras la grave derrota de Herat (484), El príncipe persa Sukhra derrotó los nómadas y les obligó a firma la paz. Libro de los reyes. ca. 1530–35, Metropolitan Museum, New York

Mientras que una de estas ramas nómada migró hacia Occidente, otra gran invasión, que los historiadores clásicos también asociaron con los hunos, se dirigió hacia el sur. Realizada entre los siglos III y IV por grupos nómadas segregados de la antigua confederación xiognu y aglutinando poblaciones escitas, wusun y yuezhi entre otras etnias túrquicas, estas tribus se asentaron en la región de Sogdiana y Bactriana. Muy pronto se iranizaron, asimilando su administración y tradiciones, basadas en el antiguo Imperio Kushan. De su evolución se formaron cuatro principales entidades húnicas o xionitas, también conocidas como Hunas en la India: El reino de los Kidaritas, heredero del Imperio Kushan; la rama de los heftalitas o Hunos Blancos de Oriente, que se asentaron en el río de Amur Darya y amenazaron seriamente la poderosa Persia Sasánida formando un gran imperio. Finalmente, los hunos de Alchon y Nezak, que partiendo del Hindu Kush avanzaron hacia el suroeste arrasando todo el norte de la India. Causantes de una gran destrucción de patrimonio cultural y religioso, su arte mural fue notable y destacó la acuñación de monedas de gran calidad . Los orígenes étnicos y geográficos de estos pueblos y su posible relación con los hunos europeos es muy compleja y sigue siendo objeto de controversia.

ORÍGENES

Se ha debatido largamente la conexión entre los hunos de la antigüedad tardía y los Xiognu asiáticos, desde que en el siglo XVIII el orientalista Joseph de Guignes expuso su «teoría de la identificación etnolingüística xiognu-hunos». Los Xiognu fueron un gran confederación turco-mongol que se alzó como potencia dominante en el norte de China y Mongolia entre los siglos (II aC- III). Entre los elementos en contra del vínculo entre los dos imperios se encuentran la importante diferencia cronológica y elementos culturales dispares, como la práctica de deformación craneal, practicada por los hunos europeos e iraníes, la cual no ha sido atestiguada en los xiongnu. Sin embargo, en los últimos años, se han confirmado similitudes etnónimas, políticas , culturales y arqueológicas entre ambos pueblos. Se han encontrado calderos desde las llanuras de Pannonia hasta el desierto de Ordos, una evidencia que los calderos hunos se originaron de los calderos xiognu. El historiador francés Étienne De la Vaissière concluye que el vínculo que une a los hunos con los xiongnu es de carácter político y no étnico.

Jinetes hunos

Tras largas y exhaustas luchas contra la Dinastía Han, la confederación Xiognu se debilitó hacia el siglo I. Escindidos en varias facciones, el grupo de los xiognu del norte (clan de Huyan) migró hacia el oeste, situándose al suroeste de las montañas Altai. Entre los siglos II y III la estepa de Mongolia fue controlada por una nueva fuerza nómada, los Xianbei, quedando los grupos restantes xiognu sin capacidad alguna. Sin embargo, esta situación cambia de nuevo hacia el 360 cuando se produce la decadencia de Xianbei y del Imperio Kushan de Asia Central. Los grupos xiognu y yuezhi del Altai se desplazan en dos direcciones: un grupo se establece hacia el este, en la estepa póntica y al norte del Mar Caspio, donde a lugar  a los hunos conocidos en Occidente. Un segundo grupo, quizás súbdito del nuevo imperio nómada de la estepa mongol, los Rouran o Juan-Juan, cruzará el Yaxartes y en Bactriana entrará en contacto con las culturas iranias.

Llamados xionitas, heftalitas, o hunos blancos en varias fuentes, el historiador Procopio de Cesarea, (siglo VI) relaciona en el mismo linaje a los hunos europeos con los iranios, pero destaca que los heftalitas eran sedentarios, de piel blanca y de rasgos “no feos”, de ahí el nombre de hunos blancos. Los heftalitas fueron conocidos como Ye-Ta por los chinos de la Dinastía Wei, y Shevetahûna por los indios.

El señor de los heftalitas, con inscripción en escritura bactriana. Siglos V-VI

DE LA MIGRACIÓN DE LOS XIONITAS A LOS CUATRO PODERES HUNOS EN ASIA CENTRAL: KIDARITAS,  ALCON, HEFTALITAS Y HUNOS DE NEZAK

Según el historiador armenio Moisés de Khorene, los Xionitas se establecieron hacia el año 200 en Balkh (Afganistán), convertido en su feudo. Los Xionitas se organizaron en cuatro facciones: los septentrionales o negros (más allà del Syr Darya); los kidaritas y Alconitas, también conocidos como hunos rojos (al Sur del Oxus, en el Hindu Kush); los orientales o hunos azules (Tian Shan); y los heftalitas o Sveta Huna «hunos blancos» (región de Khiva). Este primer grupo de hunos atacará la Persia de Sapor II (309-379). Amiano Marcelino se referirá a ellos como Xionitas o Chionitas. Tras saquear varias ciudades , los hunos chionitas serán derrotados por un gran ejército persa. El rey Grumbates firmará una alianza con Sapor II en el año 360. Excelentes guerreros a caballo, sus armas más habituales son el arco, la espada y la maza. Los xionitas se incorporarán entre las tropas sasánidas que luchan contra los romanos.

LOS KIDARITAS (320-467)

Las hordas xionitas darán lugar a la primera entidad «huna» en el norte de la frontera persa, los kidaritas.

El reino kidarita (Kidara es su primer gobernante) acabó dominando Bactriana, Sogdiana y Gandhara. Su reino reemplaza el poder del Imperio Kushán en la región, adoptando muchas de sus costumbres. Los kidaritas mantuvieron una administración eficaz que recaptó impuestos, y que se aprovechó de su posición comercial privilegiada en la Ruta de la Seda, en colaboración con los sogdianos. Su capital se estableció en Samarcanda. Los kidaritas emitieron monedas de oro siguiendo el modelo kushan. Respetaron y difundieron el budismo, en combinación con elementos zoroastrianos y animistas. Los belicosos kidaritas infligirán graves derrotas a los persas y se adentrarán en la India subyugando Gandhara y el Punjab, aunque será una nueva oleada la que tendrá especial protagonismo en el subcontinente.

LOS HUNOS DE ALCHON (370-670)

Otra oleada muy importante surgió a mediados del siglo IV, cuando se agudiza la decadencia kidarita. Son los Hunos de Alcon o alconitas, que bien pudieron ser una rama de los heftalitas:

Las incursiones hunas en la India, se mantuvieron de forma continuada, pero adquirieron una especial gravedad cuando las hordas de los hunos alconitas saquearon grandes partes del subcontinente, derrotando y debilitando seriamente al Imperio Gupta. Este grupo de hunos de la India, conocidos como Hunos de Alchon o Hunas fueron una nueva oleada que hoy es considerada diferente a la de los kidaritas. Hay consenso académico general de que durante un tiempo pudieron coexistir en paz los kidaritas y los alcon, tal y como es representado en el famoso cuenco de plata Huna encontrado en Gandhara y fechado entre el 460-479 (hoy en el Museo Británico de Londres https://en.wikipedia.org/wiki/Hephthalite_silver_bowl)

Retrato de Kinghila, rey de los hunos

Los Huna aparecen en numerosas fuentes indias como el Ramayana, Mahabarata o los Puranas. Las fuentes budistas los destacan como reyes crueles, impulsores de la destrucción de numerosos templos budistas y centros de cultura. El impacto de los Hunas en el norte de lndia fue muy importante, sus incursiones alcanzaron Gandhara y el Punjab, Su máximo apogeo fue con el rey Khingila (430-490), conocido como rey de la India, y el cual incluso estableció misiones diplomáticas con China.

A principios del siglo VI los hunas alcanzan el Deccán y la India central, arrasando muchos monasterios budistas. Toramana, «rey de reyes» (gobernó entre 493-515) fue unos de sus gobernantes más destacados. Consiguió derrotar a los indios en Malwa alcanzando Eran, en el actual estado de Madhya Pradesh. La acuñación de monedas fue notable. El poder de los hunos de Alchon solo se detuvo tras la derrota del rey Mihirakula (515-540), conocido como el Atila de la India, frente al gobernante indio Yashordhaman (año 528).

Más arriba en la India, es decir, más al norte, están los hunos blancos. El llamado Gollas (Mihirakula) cuando va a la guerra lleva consigo, se dice, no menos de dos mil elefantes, y una gran fuerza de caballería. Es el señor de la India, y oprimir al pueblo lo obliga a pagar tributo. Cosmas Indicopleustes, Libro XI (siglo VI)

En verde, el imperio Huno Alcon bajo Mihirakula (500)

Las invasiones hunas causaron una grave destrucción cultural, la fragmentación de India en principados, y el declive del comercio de la India con Europa y Asia Central.

La derrota de los Heftalitas o Hunos Blancos (528). Hutchinson Historia de las Naciones. 1915. Robert Ambrose Dudley (1867-1951). Hoy se considera a los hunos de Alcon o Hunas como una formación distintita de los heftalitas.

LOS HEFTALITAS (440-560)/700 (en varios principados)

Los ataques kidaritas solo se verán frenados al aparecer en el norte otro grupo de origen chionita: los heftalitas, aliados de los sasánidas, los destruyeron y se apoderaron de todo su territorio. Los heftalitas jugaron un papel importante en la guerra fraticida entre Peroz I y su hermano y usurpador del trono, Hormizd III. Aliados del emperador, este salió victorioso en su lucha contra Hormizd. Entonces Peroz se revolvió contra ellos y devolvió las antiguas tierras que habían conquistado los nómadas a los dominios persas. En el año 484, cerca de Balkh (Afganistán), se produjo una decisiva y catastrófica batalla para los persas, en la cual el propio Peroz pereció y su ejército de casi 100.000 hombres, con muchos elefantes de guerra, fue aniquilado por una fuerza heftalita mucho menor, dirigida por el rey Kushnavaz

La derrota de Peroz frente a los heftalitas . Miniatura del Shāh-Nāmeh, el libro de los reyes del poeta y erudito persa Ferdousí (1000 dC)

Los heftalitas jugarían un papel muy importante en la política sasánida. El hijo de Peroz , Kavad I pudo recuperar el trono persa con el apoyo de estos nómadas cuando fue usurpado brevemente por su hermano Djamasp en el año 498. Las hostilidades con los heftalitas continuaron durante muchas décadas. Los sasánidas, sumidos en una profunda crisis, rendían tributo a sus vecinos seminómadas del norte. Hacia el año 500-520 los heftalitas se encontraban en su apogeo, dueños de un territorio que iba desde el Indo hasta la Cuenca de Tarim, y de Merv en Turkmenistán hasta Urumqi y el desierto del Takla Maklán en el oeste. Un enorme imperio con capital en Kunduz y que albergaba entre 50.000 y 60.000 habitantes. Los heftalitas se llamaban a sí mismos ēbodāl.

Territorio bajo control de los hunos heftalita y alcon (en rosa). History Files

A pesar de haber sido el estado húnico oriental más poderoso, sus fuentes y conocimiento es muy escaso, no hay listas de reyes ni tampoco tenían escritura. Siguieron muchas de las costumbres Kushan , adoptaron el bactriano como lengua oficial y su composición genética es debatida, se cree que fue una confederación de varias etnias túrquicas y/o quizás iranias. Los heftalitas imperiales mantuvieron buenas relaciones con el khaganato rouran o Juan-Juan de las estepas de Mongolia, propiciando el comercio y la estabilidad en la ruta de la Seda y permitiendo a ambos imperios nómadas asegurar su retaguardia y centrarse en la lucha frente a Persia y China, respectivamente.

Clase dominante heftalita en Tokharistán

El periodo heftalita en el arte de Asia Central, se refleja en las pinturas murales de los antiguos budas de Bamiyán o los frescos de Tavka Kurgán.

Pintura mural de la escuela de Tokharistán. Tavka Kurgan, Periodo heftalita. Siglos V-VI. Museo arqueológico de Termez, Uzbekistán.

En el 554 los nómadas turcos se apoderan de Mongolia y establecen el Gran khanato Túrquico. Se expanden rápidamente hacia el Volga y Asia Central.  Aliados de los persas, ambos derrotan decisivamente a los Heftalitas en la batalla de Bujará, poniendo fin al imperio heftalita. Permanecerán vigentes varios principados heftalitas que rendirán tributo a las nuevas clases dominantes. Contraídos a la región de Tokharistán, no cesarán sus ataques a Persia (llegando hastas las puertas de Isfahán). En el año 606/607 los turcos y los heftalitas se alían y proceden a invadir a los persas, pero son derrotados en la guerra. Décadas después, durante las invasiones árabes, los pequeñas entidades restantes heftalitas y algunas fuerzas sasánidas se unen contra el invasor, combatiendo en batallas como el asedio de Herat (652) o la batalla de Baghdis (654).

LOS HUNOS DE NEZAK (484-665)

Fueron el último gran grupo de “estados húnicos” y quizás el grupo menos conocido. Íntimamente ligados a sus predecesores Alcon, dominaron las regiones de Kabulistán y Zabulistán, acuñaron monedas de notable calidad, a imitación de las monedas sasánidas pero incorporando características propias.  Su capital fue Kapisa (identificada con el territorio de Jibin). Su poder prevaleció desde finales del siglo V hasta mediados del siglo VII, mezclándose con los remanentes de los hunos de Alchon que se habían  retirado de la India, y aprovechando la decadencia de los heftalitas. Parece claro que los Nezak dominaban Gandhara a fines del siglo VII. Algunos autores dan a su dinastía un origen indígena pero tributario de los heftalitas y por lo tanto aceptando títulos turcos. El monje budista Xuanzang visitó al rey de Jibin en el año 643, y lo describió como «un guerrero feroz e inteligente al mando de rudos súbditos». El monje viajero describió su pluralismo religioso: el budismo era dominante, pero también había muchos templos paganos y herejías enfrentadas. Ghar-Ilchi fue el duodécimo y último rey de los Nezak. Los invasores árabes saquearon Kabul en el 665. Ghar-Ilchi fue perdonado al convertirse al Islam. En un momento de clara debilidad, Barha Tegin asesinó al rey de Nezak y usurpó el trono de Kabul, fundando la dinastía de los turcos Shahis, una dinastía turco-heftalita que resistió a la expansión abasí durante más de 250 años.

Toro alado (búfalo de agua), símbolo real de los Hunos de Nezak es un elemento característico de sus monedas.

Es muy casual que al mismo tiempo que Atila ponía en jaque un debilitado imperio romano de Occidente, los hunos blancos asolaban las fronteras de la Persia Sasánida. Hay muchos paralelismos entre los hunos de Atila y los hunos iraníes a pesar que la conexión entre estos dos pueblos es del todo incierta. Ambos fueron vistos como un pueblo despiadado y destructor. A pesar de su belicosidad y movilidad propia de los nómadas, los hunos iraníes fueron pueblos sofisticados que asimilaron la política, la administración y la cultura irania e india, estableciendo poderosos imperios que que se aprovecharon del momento de debilidad de kushanas, sasánidas o guptas. Al igual que Atila, algunos de sus reyes, como el señor de la India Mihirakula, adquirieron una fama legendaria de crueldad; lo cierto es que fueron gobernantes hábiles y estrategas, que gozaron de un gran poder. Los hunos orientales se sedentarizaron en importantes centros urbanos, fueron capaces de desplegar diplomacia, alianzas, embajadas, comercio, y elementos culturales propios. Si bien es cierto que causaron grandes destrucciones de templos budistas, algunos de sus reyes fueron también patrones de esta religión.

Dracma heftalita (siglos V-VI). En el anverso se puede ver un caudillo huno sosteniendo una copa y caracteres bactrianos, en el reverso un busto imitando al emperador sasánida Kavadh I y el símbolo tamgha, sello característico de los nómadas euroasiáticos
https://www.cngcoins.com/Coin.aspx?CoinID=246722

Entre los pueblos que podrían ser descendientes de los hunos iraníes se encuentran los pastores pashtunes de Afganistán, los ávaros de Pannonia (Un estudio reciente confirma que los ávaros procedían de las tierras del Khaganato Rouran) o el pueblo Khalaj de Irán.

CONSULTAS

https://www.historyfiles.co.uk/KingListsFarEast/AsiaBactriaWhiteHuns.htm

https://web.archive.org/web/20050209163941/http://depts.washington.edu/uwch/silkroad/exhibit/hephthalites/essay.html

https://iranicaonline.org/articles/huns

https://puzzledelahistoria.com/?cat=1747

HOMBRES LEOPARDO: LAS TEMIDAS SOCIEDADES SECRETAS AFRICANAS

Entre finales del siglo XIX y mediados del XX hubo desde Guinea hasta el Congo Belga un grupo de sectas caníbales de culto ancestral que causaron impacto mundial por sus crímenes y sus prácticas rituales. Su existencia fue un verdadero quebradero de cabeza para las potencias coloniales. Seguido con detenimiento por la prensa internacional, las historias de estas sociedades se cultivaron en la literatura y la ficción. Entre 1850 y 1950 murieron de forma misteriosa unas 1000 personas que podrían haber sido asesinadas por los llamados hombres leopardo.

Hombre leopardo. Escultura de Paul Wissaert, 1913. Museo Real de África Central. Tervueren, Bélgica https://www.tintin.com/en/albums/tintin-in-the-congo

ORÍGENES Y ACTUACIÓN

Las raíces de estas sociedades se encuentran en el culto africano a los antepasados y a los espíritus, y al carácter sagrado y totémico de muchos de sus animales. La creencia de su adoración se basa en el hecho de que un humano pueda poseer un animal o que un animal pueda poseer un humano, con todo la fuerza, agresividad y poderes mágicos que puede ofrecer. La transformación en animales (teriantropía) era una creencia muy habitual en África, similar a otros cultos como los conocidos licántropos o hombres lobo. Estas sociedades aprovechaban su posición para atemorizar a otras tribus y ganarse una posición social, pues se creía que poseían facultades mágicas. El leopardo, símbolo de fuerza y poder, rey de los animales, protagonista de numerosas leyendas africanas y respetado y temido desde tiempos ancestrales, fue el principal animal de culto de estas sociedades secretas.

Máscara de leopardo del pueblo Budja. República Democrática del Congo. Mediados del siglo XX. https://africa.si.edu/exhibits/animals/leopards.html

La sociedad leopardo era una sociedad secreta nacida en Sierra Leona a finales del siglo XIX de la que se creía que sus miembros eran capaces de convertirse en fieras gracias a rituales de brujería. Sus miembros creían que la práctica del canibalismo ritual fortalecía a la sociedad secreta y a su propia tribu. De esta forma, se disfrazaban con pieles de animales y se armaban con dientes y afiladas garras de animales con las que asesinaban a visitantes y viajeros, pero también a hombres y mujeres locales.

Estos individuos solían ser hombres jóvenes que eran seleccionados por los ancianos de la tribu y apartados desde muy pequeños, se les practicaba la circuncisión y debían pasar un durísimo entrenamiento en una zona aislada para convertirse en miembros. Como rito de iniciación tenían que matar a un familiar muy próximo. Llevaban una vida ordinaria en su sociedad para mantener el secretismo de sus actividades. En sus actuaciones, los hombres leopardo bebían una poción mágica (la borfima, una droga), su principal objeto de culto, que precisamente se ungía con grasa humana. Llevaban vestimentas de animal y máscaras para no ser reconocidos, imitaban los sonidos de los leopardos e iban armados con cuchillos y garras considerados mágicos. Atacaban por la noche en zonas de bosque o matorral, dejando un rastro de personas asesinadas, mutiladas y en su mayoría evisceradas. A veces había lesiones en el cuello o el pecho, en otras faltaban extremidades, la cabeza o se les habían abierto las tripas.

Tintín en el Congo (1932), a la vista de hoy una obra con claros elementos racistas y paternalistas, popularizó la imagen de los hombres leopardo.

“Hombres de edad madura, más allá de su mejor momento, que se reunían en cónclave secreto y regularmente mataron víctimas humanas en una forma de sacrificio. Luego comieron la carne de sus víctimas, con miras a “aumentar sus poderes viriles”. Este acto de comer los unía y reforzaba su identidad como leopardos. En cualquier caso, el principal objetivo de la Human Leopard Society era conseguir grasa humana con la que ungir la Borfima” Informe de la Comisión Colonial Británica de Investigación en Sierra Leona, 1915

Era muy habitual realizar cortes en el cuerpo para parecer que fuera obra de las garras de un leopardo. Las vísceras, la sangre, los intestinos o el corazón era repartidos entre los miembros del culto. La sangre y los órganos del cuerpo de las víctimas se usaban para apaciguar a los malos espíritus, curar enfermedades, prevenir la pobreza y los ataques espirituales. Los miembros a menudo bebían la sangre sobrante para tener más fuerza antes de ir a su próxima cacería.

Más allá del relato tradicional lo cierto es que este sanguinario culto fue aprovechado por los jerarcas o hechiceros locales para imponer su poder y castigar a cualquiera que los intentara desafiar, ya fueran otros caciques o la administración colonial blanca, pues estos hombres actuaban como sicarios para el mejor postor. Muy probablemente sus actuaciones tenían una intencionalidad política final: desestabilizar las autoridades coloniales y restaurar las jerarquías tribales tradicionales.

Mobutu Sese Seko, presidente de Zaire entre 1965 y 1997, con un sombrero de leopardo en un viejo billete de Zaire. El leopardo como símbolo de poder africano.

EL IMPACTO

Entre los siglos XVII y XIX, cuando los europeos empiezan a colonizar buena parte del continente africano, aparecen las primeras menciones a la existencia de «feroces tribus caníbales vestidas con pieles de leopardo» o «la práctica ritual de quema de personas vivas». La sociedad leopardo, también conocida como Anioto, es mencionada por primera vez en la literatura en la obra «Sierra Leona: o la tumba del hombre blanco» de George Banbury (1888). Poco tiempo después se produce el incidente del juego de Tongo (1891), que reunió a varios jefes de las tribus de Gangama, Gbangbama, Yandegu entre otras, y que terminó con ocho personas quemadas vivas en un ritual específico. Se cree que la secta del leopardo pudo estar detrás de estos crímenes de terror político. En los años siguientes el gobernador colonial prohibió estos juegos, las vestimentas de leopardo o el uso de cuchillos rituales. Un brote importante de asesinatos se produjo tras la Primera Guerra Mundial, entre 1914 y 1920. Se realizaron unas cuatrocientas detenciones de sospechosos y algunos de sus miembros fueron ejecutados, debilitando la secta. Sin embargo los hombres leopardo continuaron actuando en la clandestinidad.

La sociedad no solo actuó en Sierra Leona sino que se extendió a otros países como Liberia, Costa de Marfil, Nigeria o el Congo. Unos de los grupos de hombres leopardo más conocido fue el que entre 1934 y 1936 causó una serie de asesinatos en el Congo Belga. Si anteriormente se pensaba que los ataques eran obra de leopardos, un pico de asesinatos a mediados de los años treinta propició el inicio de las investigaciones por parte de las autoridades; con el tiempo se concluyó que estas agresiones se debían a las disputas entre dos clanes rivales, los Wanande y los Bakapombe. Entre 1945 y 1947, una sociedad de hombres leopardo mató a más de 100 personas en el distrito de Malabar, en Nigeria. Los ataques iban dirigidos contra hombres blancos. Terry Wilson, un oficial de un distrito al este de Nigeria, descubrió los atuendos de leopardo en casa de un jefe local y tras cavar en los alrededores, encontró los restos de 13 víctimas. Wilson tuvo que emprender una dura guerra contra la secta, solo consiguiendo su detención con un refuerzo de 200 policías y la ardua de tarea de demostrar a la población de que no se trataba de seres sobrenaturales.

OTRAS POSIBLES SECTAS SECRETAS

La sociedad Negee o Sociedad del Cocodrilo, es otra nombrada secta canibalística de la región de Liberia y Sierra Leona que habrían cometido indeterminados asesinatos entre finales del siglo XIX y 1950, simulando ser ataques de cocodrilo. Se la consideraba una imitación de la Sociedad del Leopardo. Creían que al comer carne humana adquirían la capacidad de transformarse en cocodrilo. Bajo otros nombres hay una multitud de hermandades africanas similares, que bajo el culto animista están estructuradas como organización criminal siguiendo el modelo de la sociedad leopardo. Así se puede hablar de hombres león en la región de Tanganika, hombres hiena en Nigeria, y hombres babuino o hombres pantera en África central. Aún hoy se discute si estas sectas están extintas, ya que algunos asesinatos recientes se han relacionado con sociedades secretas animistas.

EN LA FICCIÓN

Bajo un terrible fondo verídico, rituales ancestrales, hombres bestia, tribus caníbales, tierras salvajes e inexploradas, son elementos que convierten los hombres leopardo en una imagen popular en el imaginario ficticio. Así son presentes en muchas novelas de aventuras, cómics y revistas llamadas para «hombres». El mito es trasladado al cine, e incluso hay versiones que presentan una variante (objeto sexual), la mujer leopardo. Algunas referencias literarias son Tarzán y los hombres leopardo de Edgar Rice Burrows (1931), Tintín en el Tíbet de Hergé (1931), The Black Claw, donde el personaje principal, Alix, lucha contra los hombres leopardo (1959), Aventura africana de William Price (1963) o Le Etiopiche de Hugo Pratt (1978). Las inspiraciones de los hombres leopardo llegan hasta hoy, como puede verse en la película Black Panther (Marvel, 2017)

Tarzán y los hombres leopardo (1932). Entre los años treinta y sesenta la temática fue muy popular.

60 GRANDES MUJERES COMANDANTES DE LA HISTORIA

Una acercamiento a alguna de las figuras femeninas más representativas de la historia bélica. En esta presentación se muestran algunas mujeres que adquirieron un rol preponderante y de liderazgo en el campo militar, ya sea como estrategas en la retaguardia o como comandantes al frente de la batalla. Reinas guerreras, rebeldes campesinas, mujeres soldado ascendidas por sus méritos, cacicas tribales, damas de la nobleza formadas en el arte marcial. Muchas de ellas, convertidas en heroínas de leyenda transmitidas por tradición oral, y en ocasiones también testimoniadas en las fuentes.

Comandancia y estrategia militar, un mundo tradicionalmente destinado a los hombres tal y como ha quedado en nuestro imaginario. Aunque esto es indiscutible, al hacer un recorrido histórico encontramos numerosas figuras femeninas protagonistas en la guerra, habitualmente dejadas en el olvido.

LA LISTA

  • Criterio subjetivo del autor, valorando batallas, victorias militares, posición y relevancia en el imaginario colectivo
  • Exclusivamente mujeres relacionadas con la guerra y el arte militar
  • Incluye diferentes tipos de rango (comandantes, reinas guerreras, líderes rebeldes..)

ALGUNAS CONCLUSIONES

  • Las mujeres en mayor o menor medida han participado siempre en los conflictos militares de forma directa.
  • Hay una milenaria tradición de mujeres generales chinas que se mantiene hasta el siglo XX, dando a configurar personajes legendarios tan conocidos como Hua Mulan
  • Son muy conocidas las reinas guerreras que se rebelaron contra el Imperio Romano (Boudicca, Zenobia, Mavia..). Hay una remarcable lista de poderosas reinas en las culturas celta, kushita, mesopotámica o árabe.
  • En muchas sociedades tribales de África y América la mujer tuvo un peso importante social y políticamente, algunas de estos pueblos fueron matrilineales. Son numerosas las cacicas que lideraron a su pueblo en los conflictos bélicos. Esto es presente a lo largo de las luchas contra el colonialismo y en la liberación de América.
  • En la Europa moderna y contemporánea (siglos XVIII- mediados del siglo XX) la regulación de las estructuras militares limita e invalida la participación militar de la mujer, salvo en algunos contextos de necesidad bélica (asedios). Algunas se alistan en los batallones vestidas como un hombre. La gran mayoría al ser descubiertas son discriminadas y/o expulsadas. Sin embargo algunas consiguen superar esta barrera e incluso llegan a posiciones de comandancia militar (como por ejemplo la rusa María Bochkareva)
  • Durante la Segunda Guerra Mundial, la URSS fue el único país con una participación masiva de mujeres soldado (cerca de 800.000) en todos los campos, algunas de ellas convertidas en heroínas de guerra, para ser olvidadas poco después.

Te ha gustado la lista? Que personaje femenino de la presentación reivindicarías? A quién hechas en falta? Espero tus comentarios!